El avance de las economías ilegales y la vinculación del crimen organizado con el poder en América Latina fueron los temas abordados este jueves en un foro celebrado con expertos de distintos países de la región para analizar sus dinámicas.
Entre los participantes en esta jornada en Lima estuvo el ecuatoriano Fernando Carrión, especialista en seguridad e investigador de la sede ecuatoriana de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso); Ricardo Soberón, experto peruano en políticas antidrogas; Raphael Hoetmer, director regional de Amazon Watch, entre otros investigadores internacionales.
El encuentro 'Economías ilegales, crimen organizado y poder en América Latina' enfatizó el "acelerado proceso de expansión y diversificación" de las actividades ilícitas en los últimos años, con redes más fuertes de mafias y crimen organizado que amplían su influencia sobre territorios e instituciones.
Este fenómeno se desarrolla en un contexto marcado por el debilitamiento de los espacios democráticos, la crisis de representación política y el predominio de intereses particulares sobre el bien común, advirtieron los organizadores de este espacio.
"América Latina, y en especial nuestra Amazonía, pero también el gran territorio andino, enfrenta hoy una de sus amenazas más complejas: las economías ilícitas como el narcotráfico y la minería y la tala ilegal han dejado de operar en las sombras para convertirse en temas interconectados que de manera transparente reconfiguran el poder y capturan instituciones", expuso en la apertura el director ejecutivo de CooperAcción, Abel Gilvonio.
Gilvonio agregó que estas actividades ilícitas no deben ser vistas solo como problemas de seguridad o delincuencia común pues son fenómenos estructurales que se nutren de la desigualdad, corrupción y abandono estatal y generan "impactos devastadores".
"En estos debates no hay que olvidarse de los pueblos indígenas porque son ellos quienes hacen frente al crimen organizado, quienes sufren el impacto negativo de sus actividades en el desplazamiento forzado, la contaminación de sus ríos y tierras, agresiones, homicidios violencia sexual y trata de personas", dijo el jefe adjunto de ONU Derechos Humanos, Jesús Peña.
En la cita, organizada por la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC), la Misión Técnica en Perú de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ONU Derechos Humanos) y las organizaciones CooperAcción y Amazon Watch, se debatieron estrategias para fortalecer el Estado de Derecho, enfrentar el avance del poder ilegal y recuperar la legitimidad de las instituciones públicas.
Asimismo, se evaluaron los desafíos de las políticas de seguridad, la protección de los territorios y las alternativas para enfrentar las economías ilegales desde una perspectiva de derechos humanos y gobernanza democrática.
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