La Cuarta Sala del Tribunal Superior Administrativo (TSA) anuló los permisos urbanísticos que permitían el desarrollo del proyecto Everest Tower, ubicado en el sector Piantini del Distrito Nacional, tras acoger un recurso contencioso administrativo presentado por el Ayuntamiento del Distrito Nacional (ADN).
La sentencia núm. 0030-1642-2026-SSEN-00280, emitida el 9 de julio de 2026 y conocidac hoy, determinó que los certificados de uso de suelo y de no objeción concedidos para la obra fueron otorgados en contradicción con las regulaciones municipales sobre densidad, altura y retiros de edificaciones.
El tribunal concluyó que las modificaciones aprobadas durante el proceso administrativo transformaron de manera significativa la propuesta inicial y generaron una carga urbana incompatible con las normas aplicables al área.
De 64 apartamentos a 238 suites con helipuerto
De acuerdo con la decisión judicial, el proyecto originalmente contemplaba una edificación de 64 apartamentos, pero las autorizaciones posteriores permitieron una estructura mucho más compleja, con 238 suites tipo condominio-hotel, restaurantes, oficinas, salones de eventos, áreas de servicios y un helipuerto.
El TSA estableció que esa transformación incrementó considerablemente la intensidad de ocupación del inmueble, hasta alcanzar una densidad aproximada de 3,763 habitantes por hectárea, un nivel que superaba los límites previstos para la zona según la normativa urbanística vigente.
La sentencia tomó como referencia las disposiciones contenidas en la Resolución Municipal núm. 94-98 y la Ordenanza núm. 9/2019, que aprobó el Plan de Ordenamiento Territorial del Distrito Nacional.
Altura, retiros y helipuerto bajo cuestionamiento
El tribunal también determinó que la edificación autorizada, con 22 niveles sobre rasante, mezzanine, áreas parciales destinadas a restaurantes y servicios, además de un helipuerto en la azotea, excedía la altura permitida para vías terciarias tipo A.
En relación con los retiros laterales y posteriores, la sentencia señaló que algunos de los espacios aprobados eran inferiores al mínimo requerido de cuatro metros para construcciones de esa escala.
Según el fallo, esas condiciones afectan elementos esenciales del entorno urbano, como ventilación, iluminación, seguridad, privacidad y la integración adecuada de la edificación con los inmuebles vecinos.
Sobre el helipuerto, el tribunal precisó que una autorización eventual del Instituto Dominicano de Aviación Civil (IDAC) solo tendría alcance sobre la seguridad operacional aérea, pero no reemplazaría la evaluación urbanística que corresponde al gobierno municipal.
Residentes habían advertido sobre impacto en Piantini
La construcción de Everest Tower había generado oposición entre residentes del sector, quienes cuestionaron la magnitud del proyecto y sus posibles efectos sobre la movilidad, la seguridad y la calidad de vida en una zona caracterizada por una alta presión inmobiliaria.
La junta de vecinos del área había solicitado medidas para detener la obra, argumentando que la combinación de usos comerciales, residenciales y de servicios aumentaría la congestión en un entorno con vías ya saturadas.
La decisión del TSA coincide con esas preocupaciones al considerar que el ordenamiento urbano forma parte del interés público y requiere equilibrio entre desarrollo inmobiliario, movilidad, sostenibilidad y protección del entorno habitacional.
Efectos de la sentencia
Con el fallo quedan sin efecto los certificados de no objeción y uso de suelo relacionados con el proyecto, entre ellos el Certificado de No Objeción a Anteproyecto núm. ADN-DPU-2020-0466 (resellado), del 14 de agosto de 2020; el Certificado de Uso de Suelo y Retiro de Edificaciones y el Certificado de No Objeción núm. ADN-DPU-2021-1202, del 17 de febrero de 2022, así como otros certificados emitidos en 2023.
El tribunal declaró el proceso libre de costas y ordenó la comunicación de la sentencia a las partes involucradas, además de su publicación en el Boletín del Tribunal Superior Administrativo.
Sectores de alta valorización con edificaciones de altura
El caso refleja una de las tensiones más frecuentes del crecimiento inmobiliario en sectores de alta valorización del Distrito Nacional: la expansión de proyectos verticales frente a las limitaciones de infraestructura urbana, movilidad y capacidad de servicios existentes.
En los últimos años, Piantini y otros sectores céntricos de Santo Domingo han experimentado un aumento de edificaciones de gran altura y proyectos de usos mixtos, lo que ha impulsado debates sobre la necesidad de fortalecer la planificación territorial y la aplicación estricta de las normas urbanísticas.
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