Antonio y Maribel Espaillat llegaron este viernes al Palacio de Justicia de Ciudad Nueva para la continuación del juicio de fondo por el colapso del techo de la discoteca Jet Set, tragedia ocurrida el 8 de abril de 2025 que dejó 236 personas fallecidas y más de 180 heridas.
La audiencia está pautada para las 9:00 de la mañana y forma parte de la fase de presentación de pruebas testimoniales del proceso que se sigue contra los hermanos Espaillat, propietarios del establecimiento. El juicio es conocido por el juez Franny González Castillo, de la Cuarta Sala Penal del Distrito Nacional.
La jornada se reanuda después de que el pasado 25 de septiembre el tribunal escuchara los testimonios de los exempleados Gregory Adames y Guillermo Castillo. Adames declaró que durante su trabajo en la discoteca observó filtraciones de agua y problemas con los plafones, situaciones que, según afirmó, eran comunicadas a los propietarios. La defensa cuestionó durante el contrainterrogatorio el alcance de lo que el testigo pudo observar directamente y la forma en que transmitía esas informaciones a Antonio Espaillat.
Castillo, por su parte, declaró sobre comunicaciones intercambiadas la noche de la tragedia. La defensa puso en cuestión el alcance de su conocimiento sobre trabajos realizados durante el día, debido a que, según explicó, su jornada laboral comenzaba a las 6:00 de la tarde.
El Ministerio Público tiene previsto continuar con el desfile de testigos y la incorporación de evidencias. De acuerdo con informaciones difundidas previo a esta jornada, la acusación contempla más de 80 testigos.
El proceso judicial
Los hermanos Espaillat fueron enviados a juicio de fondo el 15 de junio de 2026 por decisión del juez Reymundo Mejía Zorrilla, quien mantuvo la calificación jurídica de homicidio involuntario.
El juicio de fondo comenzó formalmente el 28 de agosto, con la lectura de la acusación presentada por el Ministerio Público y las querellas. Desde entonces, el tribunal ha conocido testimonios de empleados, expertos y otros participantes en la investigación sobre las condiciones de la estructura antes del desplome.
Entre los especialistas que han declarado figura Leonardo Reyes Madera, director de la Oficina Nacional de Evaluación Sísmica y Vulnerabilidad de Infraestructura y Edificaciones (ONESVIE), quien expuso sobre las condiciones estructurales del techo. El Ministerio Público sostiene que el colapso estuvo precedido por condiciones estructurales, modificaciones y señales de deterioro que, según la acusación, eran conocidas por quienes tenían responsabilidad sobre la operación del establecimiento.
La tragedia ocurrió durante una presentación del merenguero Rubby Pérez. El desplome del techo provocó la muerte de 236 personas, entre ellas el propio artista, además de dejar más de 180 heridos.
El proceso busca determinar, a partir de las pruebas presentadas por las partes, las responsabilidades penales correspondientes por el colapso.
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