La Academia Dominicana de la Historia llevó el pasado martes 12 de mayo al salón de actos de su sede una conferencia que hizo lo que pocos actos académicos logran: poner frente a frente a jóvenes estudiantes con un hombre que vivió en carne propia los días de abril de 1965.
El historiador Diómedes Núñez Polanco, miembro correspondiente nacional de la institución, disertó durante más de una hora sobre "La Revolución de Abril del 65: la gran epopeya dominicana del siglo XX", ante una audiencia que incluyó alumnos del Centro Educativo República de Argentina y del Centro de Excelencia Salomé Ureña, quienes escucharon de primera mano lo que los libros de texto apenas rozan.
Memoria viva: el testigo que también fue protagonista
El recorrido histórico de Núñez Polanco no comenzó en abril del 65. El historiador trazó una línea larga: desde las luchas independentistas y restauradoras hasta la caída de la dictadura de Rafael Leónidas Trujillo, el triunfo electoral de Juan Bosch en 1962 y el golpe de Estado que lo derrocó en 1963, para llegar al punto de quiebre que fue el levantamiento constitucionalista de abril de 1965.
Pero el momento que detuvo la sala fue otro. Núñez Polanco dejó a un lado los datos y las fechas para hablar desde la memoria personal: evocó sus propias vivencias de aquellos días de lucha, cuando la República Dominicana se partió en dos y miles de ciudadanos tomaron las calles de Santo Domingo para defender la Constitución. Para los estudiantes presentes —nacidos décadas después de esos hechos— escuchar a un protagonista directo transformó la conferencia en algo más cercano a un testimonio que a una clase magistral.
La actividad fue presidida por Miguel Reyes Sánchez, presidente de la Academia Dominicana de la Historia, y se desarrolló en el marco del Ciclo de Conferencias Académicas que la institución mantiene con el objetivo de fortalecer el conocimiento histórico y la identidad nacional en las nuevas generaciones.
Una epopeya que sigue siendo debatida 61 años después
La conferencia se realizó apenas dos semanas después de que el país conmemorara el 61 aniversario de la Revolución de Abril, una efeméride que cada año reabre el debate sobre su legado: ¿Fue una revolución inconclusa? ¿Qué hubiera sido de la democracia dominicana sin la intervención militar estadounidense que la sofocó?
Esas preguntas no quedaron en el aire. La conferencia cerró con un intercambio de reflexiones y preguntas entre los asistentes, en el que docentes, estudiantes e invitados especiales debatieron sobre las consecuencias que tuvo el movimiento constitucionalista para el futuro democrático del país.
Con más de 65 asistentes y la participación de dos centros educativos, la jornada dejó en evidencia que el interés por esa página de la historia dominicana no se agota, especialmente cuando quien la cuenta la vivió.
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