Jorge Méndez Ramos, profesor de física en la Universidad de La Laguna (Tenerife), explicó a RFI por qué el acceso a las tierras raras se ha convertido hoy en un reto geopolítico de gran envergadura. Esta semana, Ucrania y Estados Unidos deben firmar un acuerdo para la explotación de recursos minerales en territorio ucraniano.
Trump exigió a Ucrania que le diera acceso a sus tierras raras para compensar los miles de millones de dólares en ayuda que ya recibió de Estados Unidos para hacer frente a la invasión rusa. El acuerdo permitiría a ese país explotar conjuntamente con Ucrania su riqueza mineral.
El acuerdo que deben firmar Kiev y Washington al final de esta semana permitiría a Estados Unidos participar en la explotación de los recursos minerales de Ucrania. Los ingresos se destinarían a un fondo recién creado que sería "conjunto para Ucrania y Estados Unidos", según declaró a la prensa un alto funcionario ucraniano.
A continuación, se presentan algunos elementos para entender por qué las tierras raras son consideradas un recurso clave en las actuales disputas geopolíticas, el "oro del siglo XXI".
¿Qué son las tierras raras?
El término "tierras raras" se refiere a un grupo de elementos químicos presentes en ciertos minerales. Sin embargo, no son realmente raras, ya que "las tocamos todos los días", precisa Jorge Méndez. Según este investigador, se trata de elementos químicos que forman parte de minerales que, a su vez, se encuentran en las rocas. El profesor español las califica de "vitaminas de la industria" porque "son como las vitaminas en el cuerpo humano: se encuentran en pequeñas cantidades, pero son esenciales. Sin ellas, toda la tecnología que nos rodea no podría funcionar. No hay un molino eólico ni un coche eléctrico que pueda operar sin tierras raras en su interior. Gracias a ellas se construyen los imanes más potentes que los hacen funcionar", sostiene.
Las tierras raras fueron los últimos elementos químicos en ser descubiertos dentro de la tabla periódica. Esto ocurrió a finales del siglo XVIII en los países escandinavos, principalmente en Suecia y Noruega. Eran muy difíciles de encontrar en estado puro y debían separarse de otros minerales, ya que se hallaban en pequeñas cantidades en forma de óxidos. Por esta razón, recibieron el nombre de "tierras raras".
¿Qué propiedades tienen las tierras raras?
Las tierras raras contienen elementos químicos con propiedades, entre otras, magnéticas y luminiscentes. Por ello, son fundamentales en la tecnología actual. Gracias, por ejemplo, a sus propiedades luminiscentes, se fabrican pantallas de teléfonos móviles, tabletas, ordenadores y monitores, entre otros dispositivos. "Los billetes de euro están fabricados con tierras raras debido a sus propiedades luminiscentes", señala Méndez. Incluso la luz utilizada en las comunicaciones por Internet, como en WhatsApp, viaja por la fibra óptica gracias a las tierras raras.
Las tierras raras abundan, pero su concentración varía
Las tierras raras están presentes en todo el planeta, dispersas como si fueran la sal y la pimienta en un guiso. Son incluso más abundantes que la plata y el oro. La concentración media en una roca común, por ejemplo en Madrid o París, es de aproximadamente 100 gramos por tonelada, lo que hace que su extracción sea económicamente inviable. Sin embargo, en ciertos lugares, debido a procesos geológicos, estas concentraciones pueden ser mucho mayores, llegando a 10, 20 o incluso 40 kilogramos por tonelada.
China domina el mercado
En Bayan Obo, en la región china de Mongolia Interior, se encuentra la mina de tierras raras más grande del mundo. China extrae de ella más del 90 % de la producción mundial de estos minerales. En esta mina, la concentración de tierras raras alcanza los 60 kilogramos por tonelada, lo que la hace económicamente viable. Sin embargo, hay muy pocos lugares en el mundo donde las tierras raras se encuentren en concentraciones suficientemente altas como para justificar su explotación.
Estados Unidos y Europa buscan reducir su dependencia
Estados Unidos y Europa han tomado conciencia de que la tecnología actual, así como la necesaria para la transición ecológica, depende de minerales estratégicos que están en manos de unos pocos países, especialmente China. Esta dependencia es insostenible, ya que el control de estos recursos implica una gran ventaja geopolítica. Si en el pasado el cobre y el hierro fueron clave, hoy lo son las tierras raras.
Las tierras raras, más importantes que el petróleo y el gas
Jorge Méndez Ramos subraya que muchos investigadores han advertido sobre la importancia de diversificar las fuentes de suministro de materias primas críticas para la tecnología actual. La historia ha demostrado el error de depender de un solo proveedor de materias primas, como ocurrió con el estaño de Chipre en la antigüedad. "Quien domina la minería, domina las materias primas y, por lo tanto, la industria", sostiene Méndez.
Europa ha identificado los riesgos de esta dependencia y está reaccionando. Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, afirmó en su discurso sobre el estado de la Unión el 14 de septiembre de 2022 que "el litio y las tierras raras pronto serán más importantes que el petróleo y el gas". Además, el presidente chino, hace unos años, pronunció una frase profética: "No tenemos petróleo, pero sí tenemos tierras raras".
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