El 1 de abril entró en vigor una nueva ley antitabaco que obliga a las tiendas a ocultar todos los productos relacionados con el tabaco. Los cigarrillos de papel y electrónicos, así como las bolsas de tabaco deben guardarse en armarios, cajones o habitaciones separadas. Desde hace varios días, los vendedores se preparan para lo que consideran una pequeña revolución.
Con Elena Louazon, corresponsal de RFI en Bruselas
La nueva ley antitabaco belga entró en vigor el 1 de abril. Obliga a las tiendas de expendio a ocultar todos los productos del tabaco, bajo la pena de una multa de entre 2.000 y 800.000 euros. En caso de reincidencia, podría acarrear el cierre temporal del establecimiento. Estas normas son el resultado de las modificaciones introducidas en la ley de 24 de enero de 1997 relativa a la protección de la salud de los consumidores.
En su tienda cercana al barrio europeo, Kami ha tomado la iniciativa. Durante varios días, los cigarrillos han estado ocultos tras una cortina negra, pegada a las estanterías: “Ha sido rápido y fácil. De momento, estamos poniendo cortinas y, en un futuro próximo, veremos cómo nos va. Ahora la gente vende armarios para cigarrillos y cosas así. Cuesta 2.000, 3.000, 4.000 euros. Es una inversión inútil”.
“Pierdo mucho tiempo”
Tras unos días de práctica, el vendedor no ve más que inconvenientes en esta medida: “Realmente no es práctica, sobre todo cuando tienes muchos clientes. Antes de esta norma, la gente venía y se hacía en dos segundos. Les entregaba el paquete, pagaban y se iban. Ahora, tengo que abrir, buscar el atado y entregárselo. Pierdo mucho más tiempo”, protesta un vendedor.
Por parte de los clientes, hay dudas sobre la eficacia de la medida: “En cierto modo, no me parece mal, porque el público más joven puede sentirse tentado cuando es visible. Así que estoy de acuerdo, pero en realidad está prohibido vender a los más jóvenes”.
Bélgica se ha inspirado en los Países Bajos, donde los cigarrillos deben esconderse desde 2021. La medida forma parte de un importante plan de salud pública destinado a reducir el número de jóvenes de 15 a 25 años que empiezan a fumar. Como parte de este plan, también se ha prohibido la venta de tabaco en los supermercados desde el 1 de abril.
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