Ataques israelíes tuvieron como objetivo Damasco y el centro de Siria este 3 de abril, matando a varias personas, entre ellas civiles. La víspera, un centro de investigación militar en Damasco fue atacado, así como aeropuertos. El ministro de Defensa israelí advirtió al líder sirio de graves consecuencias si la seguridad de Israel se ve amenazada. Siria contestó denunciando "un intento premeditado" de desestabilización.
El jueves de madrugada, nueve personas fallecieron al enfrentarse a una incursión israelí en la provincia de Daraa, en el sur del país. El ejército israelí indicó que sus tropas respondieron a disparos durante una operación en el sur de Siria y "eliminaron" a varios combatientes en ataques terrestres y aéreos. Según un primer balance de las autoridades de la provincia, "nueve civiles murieron y otros quedaron heridos" por un bombardeo israelí cerca de la localidad de Nawa.
Los bombardeos ocurrieron tras "una incursión israelí" en la región, "donde las fuerzas de ocupación penetraron por primera vez tan profundamente", agregaron las autoridades provinciales en su mensaje en Telegram.
El OSDH explicó que civiles de la zona tomaron las armas tras un llamado desde las mezquitas a enfrentarse a las tropas israelíes. "La presencia de armas en el sur de Siria constituye una amenaza para el Estado de Israel", declaró un portavoz militar israelí.
"Escalada injustificada"
El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, advirtió al presidente sirio, Ahmad al-Sharaa, que enfrentará graves consecuencias si la seguridad de Israel se ve amenazada. "Advierto al líder sirio Jolani: si permite que fuerzas hostiles entren en Siria y amenacen los intereses de seguridad de Israel, pagará un alto precio", dijo Katz en un comunicado, dirigiéndose al líder sirio Ahmed al-Sharaa por su antiguo nombre de guerra, Abu Mohammed al-Jolani.
"Esta escalada injustificada constituye un intento premeditado de desestabilizar Siria", acusó por su parte el Ministerio de Relaciones Exteriores de Damasco en un comunicado.
El miércoles, las fuerzas israelíes practicaron bombardeos contra un centro de investigación militar en Damasco, una base militar en la provincia de Homs y un aeropuerto militar en Hama.
Tras la caída de Al Asad, Israel envió tropas a una zona desmilitarizada en los Altos del Golán, en el suroeste del país vecino. También ha lanzado cientos de bombardeos sobre posiciones del ejército y de los rebeldes islamistas que luego tomaron el poder para, según argumenta, evitar que las armas caigan en manos de las nuevas autoridades.
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