Con respecto a esta institución conocemos en su historia que fue inaugurada en 1953 con el nombre de Clínica Consuelo en el mismo local en la calle Restauración 46 en donde funcionaba la Clínica Dr. Ramírez. En 1956 se trasladó a su local actual en la misma calle y ya bajo el nombre de Clínica Corominas. En 1972 inauguró nuevas estructuras y edificaciones para así convertirse en un centro moderno y que ha sabido evolucionar en el tiempo. Es importante resaltar la actitud de su fundador el doctor José Antonio Corominas en ofrecer participación a los médicos que allí ejercían y que siguen siendo hoy en día un factor muy importante en el desarrollo de este centro de salud.

El doctor José Antonio Corominas, nacido en Santiago, se trasladó a la entonces Ciudad Trujillo para estudiar Medicina en la Universidad de Santo Domingo, de la que egresó como doctor en medicina en el año de 1948. El doctor Corominas había sido practicante en el hospital de Santiago y regresó tras graduarse a su ciudad natal en donde instaló un consultorio médico en su propio hogar como era costumbre en la época y se reintegró al recién inaugurado hospital José María Cabral y Báez. El hospital estaba dirigido por el doctor Alejandro Espaillat Grullón, prestigioso médico de la ciudad de Santiago, quien había estudiado en París y quien ejerció gran influencia sobre el doctor Corominas.

Debemos destacar la visión de ese joven doctor Corominas que transformó su consultorio en una clínica en 1953, que fue inaugurada con el nombre de Clínica Consuelo en homenaje a su madre. Ese centro se estableció en la calle Restauración número 76. Junto al doctor Corominas se incorporó como primer asistente el Dr. Juan González Bueno, cirujano y partero, graduado en la Universidad de Santo Domingo en 1950 y quien ocupaba el cargo de subdirector del hospital Cabral y Báez desde 1952; más tarde se integró el Dr. Alejandro Salcedo. Esta idea, pionera en Santiago, de juntar a varios consultorios en un centro sería el germen del pensamiento y del futuro de la clínica del doctor Corominas.

La clínica fue creciendo y ganando clientela y en octubre de 1956 se mudó a un nuevo y moderno edificio construido en la misma calle Restauración, pero en el numero 57. El edificio, construido por el ingeniero Rafael Corominas era de tres plantas y comenzó a integrar nuevos médicos y especialistas. A continuación, el doctor Corominas se dio cuenta de que la supervivencia a largo plazo de la clínica necesitaba otro modelo de sociedad con los médicos que le acompañaban y en 1969 la compañía Clínica Corominas como una compañía por acciones. Ese modelo también se había adoptado en otros centros del país, que mostraba la evolución del pensamiento en nuestro país.

En ese momento ya había aumentado la afluencia de médicos dominicanos que estaban realizando estudios de postgrado en el exterior, fruto de la apertura del país luego del final de la dictadura. En 1972 se inauguraron nuevas y más modernas instalaciones, con equipos novedosos y tecnología de punta. No todo era color de rosa y la gran inversión produjo momentos de incertidumbre, pero un grupo de médicos se unieron al doctor Corominas para aportar lo necesario para asegurar el futuro. Esos médicos fueron los doctores Octavio Almonte, Andrés Peralta, José Herrera D’Orville, Raúl Martínez Bonnelly, Juan González Bueno, José Omar Llenas Díaz, Luis Peralta Bueno, Robinson Abréu Blondet, Israel Castillo Rosario y Joaquín Lora Castro, Álido Perdomo y José Antonio Marmolejos.

Al dia de hoy tras siete décadas de éxitos la clínica Corominas sigue siendo un referente y un orgullo para la medicina de Santiago de los Caballeros.

Herbert Stern

Médico, Oftalmólogo

Médico oftalmólogo, que ha escrito la más completa enciclopedia de la medicina dominicana.

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