Hombres corren mientras la policía antimotines lanza gas lacrimógeno para dispersar a la gente cerca del Palacio Nacional, en Puerto Príncipe, Haití, el martes 2 de abril de 2024. (AP Foto/Odelyn Joseph)

Uno de los ejercicios pedagógicos que intento hacer dos o tres veces al año es explicar a los lectores el grado de sofisticación de la guerra en Haití. No es una guerra civil clásica. Asistimos a un conflicto casi indefinible que no hace más que confirmar la incapacidad de las élites nacionales para construir un verdadero país. Siempre es complejo y delicado explicar a los lectores que el último régimen haitiano capaz de garantizar el buen funcionamiento de la administración pública y de la seguridad nacional fue el de los Duvalier (1957-1986). Después, vivimos la era de los discursos, proyectos, ocupaciones militares y tragedias.

El haitiano, mientras tanto, desaparece. Nunca se le ha enseñado racionalmente que sus primeros verdaderos vecinos son los Estados del Caribe. Ciertamente, con abuelos puertorriqueños y dominicanos, es fácil para mí entenderlo y afirmarlo. La historia migratoria en el interior del Caribe es una página fascinante. Sin embargo, se necesitan élites a la altura. Las de Haití han criminalizado la vida cotidiana pensando que las grandes capitales occidentales enviarían sus unidades militares de élite para, una vez más, calmar el juego…

Me sorprendió encontrar un vehículo de las fuerzas armadas el jueves 27 de marzo por la mañana. Las últimas patrullas en mi barrio se remontan a enero. Ciertamente hay coches acompañados de militares y policías que pasan por el sector. Pasan rápidamente -como el del jueves pasado -, porque el Estado haitiano vive una increíble historia de amor con las bandas armadas. No sé qué se decidió después de la reunión con el secretario de Estado Marco Rubio…«El secretario de Estado Marco Rubio se reunió hoy con el presidente del Consejo Presidencial de Transición (CPT) de Haití, Fritz Alphonse Jean, durante su visita a Kingston, Jamaica. El secretario Rubio tomó nota de la desastrosa situación en materia de seguridad en Puerto Príncipe y elogió la extraordinaria valentía de la policía nacional haitiana y del conjunto del personal internacional que apoya a la Misión Multinacional de Apoyo a la Seguridad, Por su labor en pro de la estabilidad y la seguridad del país. El secretario Rubio destacó la importancia de la coordinación en el seno del gobierno haitiano para luchar contra las bandas criminales que aterrorizan a la población de Haití». (Departamento de Estado de los Estados Unidos, Oficina del Portavoz, 26 de marzo de 2025).

En las últimas semanas, hemos visto un aumento increíble de personas abandonando lo que queda de barrios en la capital haitiana. Es como si Petion-Ville tuviera la capacidad de recibir a los 3 millones de habitantes del antiguo Puerto Príncipe y esperara para el final del próximo mes a aquellos que serán expulsados por las nuevas realidades migratorias de los Estados Unidos de América…

Gilbert Mervilus

Historiador

Nacido en Puerto Príncipe en el año 1963, Gilbert Mervilus es especialista en historia, pintura y literatura haitiana. Tras realizar sus estudios en la capital del país, se especializó en Gramática, Historia de la Lengua Española y Literatura de España y América Latina en diversos cursos de formación. Posteriormente ha realizado estudios avanzados en Literatura y Arte francés. Inicia sus actividades como profesor de español en 1986, a las que siguieron las de Traductor e Intérprete en 1988; Traductor de Corresponsales Extranjeros en Prensa; Profesor de Español en la Universidad de Quisqueya (1998–2001); traductor en el Ejército de la E.U.A. de 1993 a 1994; traductor e Intérprete Oficial del Ministerio de Salud Pública (2001–04). Es autor de numerosas publicaciones y conferencias [ La Historia de la Pintura Haitiana ,Costa Rica, 1988; La Pintura Moderna,1993; Una Nueva Cotización del Arte Haitiano,octubre1994]; y traductor jurado.

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