Guido Gómez Mazara tiene un talento natural, visión y perspectivas, persistencia, hiperactividad y no se le aprieta el pecho para tomar decisiones.
Conocí muy bien a sus progenitores. Maximiliano Gómez, El Moreno y padre de Guido, fue la primera persona que marcó un giro en mi existencia cuando apenas tenía 19 años de edad. Solo esa generación en extinción que conoció al Moreno puede calibrar su inteligencia, personalidad, carisma y el poder que ejercía sobre los demás solo con expresar algunas palabras.
Muchos podrán estar en contra de las ideas que profesaba, pero nadie niega que solo con oír su nombre hay emoción, devoción, tristeza e interés en conocer cómo vivió y murió, porque su nombre ya es parte de la historia dominicana.
Su madre, Dña. Carmen Mazara no se queda atrás. Luchadora revolucionaria desde su juventud, señaló en un programa de TV que cuando estaba embarazada de Guido se refugió debajo de un camión para evadir un tiroteo. Estuvo presa en la época de Balaguer y al momento en que su esposo, Maximiliano Gómez, fue asesinado en Bruselas.
Si se han escrito miles de páginas sobre la vida y muerte del Moreno; de doña Carmen podría hacerse lo mismo aun en vida.
En consecuencia, Guido Gómez Mazara no puede ser alguien del montón. Desde que fue designado como director de INDOTEL todo comenzó a cambiar en cuestión de días. Mejoró su organización interna, comenzó una rápida expansión de nuevos operadores en telecomunicaciones, junto al presidente Luis Abinader, inauguró el Proyecto de Conectividad a Internet de Fibra Óptica en la Región Sur, dispuso un bloqueo a los teléfonos desde 4 cárceles del país, y decidió construir un nuevo local para INDTEL, donde actualmente se paga una onerosa renta mensual.
Además, en su corto tiempo en el cargo, Guido ha implementado otras medidas que incluyen la digitalización de los destacamentos policiales, la regulación de emisoras ilegales y el avance en el proyecto de apagón analógico.
Muchas instituciones del gobierno están dirigidas por profesionales que son de la misma área de donde ejercen sus funciones. Obras públicas por ingenieros, salud por médicos, educación por profesores o educadores, deporte por deportistas y agricultura por agrónomos.
Es lo clásico, pero también pueden funcionar mejor si un profesional de otra área asume algunos de estos ministerios o direcciones generales cuantos las cosas van mal.
Un ministro de agricultura que sea buen economista agrícola o administrador de empresa podría ejercer perfectamente esas funciones.
Lo mismo podemos decir en educación con la acertada designación de Luis Miguel De Camps.
Y la excelente gestión de Guido Gómez Mazara en INDOTEL, es el mejor ejemplo. Solo basta con rodearse de buenos expertos, buenos gerentes y romper varios huevos para un omelette.
Finalmente, nuestras felicitaciones a Guido por la publicación de una segunda edición de su libro Transición Electoral 1966-1996.
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