El pensamiento es un proceso psicológico básico y una conducta encubierta, diariamente nuestro cerebro procesa cerca de 60,000 pensamientos, lo que supone una enorme actividad intrapsíquica. Este proceso es determinante en otro proceso psicológico básico, porque influye en el bienestar psicológico de los individuos, nos referimos a la vivencia emocional de los individuos.
Las emociones son reacciones que implican una respuesta psicosomática y unas sensaciones que a veces resultan encubiertas y otras no, las mismas pueden ser muy positivas y gratificantes o por el contrario muy negativas y angustiantes, cuando hablamos de inteligencia emocional hemos hecho referencia a esto, las personas emocionalmente inteligentes conocen bien cómo manejar sus pensamientos.
La normalidad es que el pensamiento genere espontáneamente bienestar psicológico, producto de una secuencia lógica, desde que inicia el proceso psicológico de pensar, pasando por el contenido de lo que se piensa y finalmente por las reacciones emocionales que se generan en este proceso.
Las experiencias vitales acumuladas por el individuo impactan también el modo de pensar en el aquí y ahora y en el modo de vivir las emociones, por ejemplo; si alguien tuvo una vivencia traumática en la infancia, que no ha superado, esto regularmente podría influir negativamente en las cogniciones, emociones y por ende en su auto concepto y autoestima, en lo que piensa sobre si mismo y en la forma como se va a vivir.
La personalidad es un factor que no puede excluirse en el proceso de pensar ni a la forma de enfrentarse a lo cotidiano, la forma de vivir los logros y fracasos, la forma de encarar la adversidad y de reafirmación de las potencialidades. Sin dudas una personalidad saludable es aquella que crea estrategias de pensamiento positivo ante las dificultades y problemas, solo unos pocos logran comprender esta realidad y se comprometen por si mismos a trabajarlas.
Hay estudios que señalan que en la población general un 80% de los pensamientos son negativos y un 95% son involuntarios, lo que conocemos en psicoterapia cognitiva como pensamientos automáticos.
Las sugerencias que hacemos para tener pensamientos favorables y minimizar ese amplio porcentaje de pensamientos negativos y automáticos en la población general son las siguientes:
Practica la gratitud con las personas que sabes que lo merecen, busca la parte positiva de las experiencias cotidianas, practica el sentido del humor, visualiza un resultado positivo, acepta con coraje las experiencias nuevas, rodéate de personas positivas, concéntrate en el lado bueno de las cosas, reconcíliate con tus limitaciones.
Con esta última exhortación nos despedimos hasta el siguiente artículo de Salud Mental en la Comunidad.
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