Hace unas semanas, visité la Librería Jurídica Internacional, propiedad del amigo Ángel Potentini, quien se ha convertido en un aliado del estudio del Derecho en la República Dominicana, y cuya influencia ha llegado a otros horizontes. Conversando sobre distintos temas, llegamos al texto que ocupa el título de este escrito: “Como se estudia”, de la autoría de George Fillmore Swain, un destacado estadounidense de origen inglés, quien fungió como profesor de Ingeniería Civil en la Universidad de Harvard y en el Instituto de Tecnología de Massachusetts.
Ahora bien, cuando don Ángel Potentini me habla del texto, lo hace con el interés de resaltar lo importante que resulta para los jóvenes que están en proceso de formación académica, tal como lo fue para el destacado Juan Francisco Puello Herrera. Sucede que quien motiva la publicación del libro el pasado 2024 es justamente el recién citado maestro, a raíz de cumplir 50 años como docente, y quien agradece a un profesor la recomendación de esta obra en sus inicios universitarios.
Confieso que nunca he estrechado la mano de don Juan Francisco Puello Herrera, pero como egresado de la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra (PUCMM), es imposible no haber escuchado en torno a él y su método de enseñanza. Se conoce por ser un hombre íntegro, de posiciones firmes y de gran altura moral. Sus valiosos aportes han pasado de generación en generación como legado imperecedero.
Recuerdo que hace unos años conversé con él en varias ocasiones vía telefónica, con el propósito de invitarlo a una clase de maestría en la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), aunque no fue posible por sus múltiples responsabilidades. Sin embargo, se trata de una persona afable y directa, quien con fino trato siempre busca la manera de aportar a la sociedad.
“Como se estudia”, resulta ser una obra genial para todo aquel inquieto que precisa orientación en el proceso de su formación, que aborda desde la distinción entre leer y entender, la diferencia entre hechos simples y las conclusiones u opiniones, las inquietudes que debe el estudiante tener, hasta lecciones de cómo estudiar inteligentemente, saber formular el problema y cómo llegar a una conclusión.
Tal cual resalté anteriormente, el doctor Juan Francisco Puello Herrera, con la ayuda de ángel Potentini y la Librería Jurídica Internacional, pusieron a circular esta obra que conserva el orden original, pero se le adicionó datos, se corrigió aspectos de forma y notas al pie de página para enriquecerla. También, sostiene Puello Herrera, que se amplió su estructura, incluyendo anexos, así como una fotografía de George Fillmore Swain.
Finalmente, creo que este texto debe ser promovido por toda persona con interés académico. Es un “pequeño libro” como precisa el principal promotor de su reciente publicación, que busca resaltar cuánto puede ayudar a los estudiantes a decidirse por un estudio eficaz. Leer no pesa. La única manera de que una sociedad avance, es preñándola de educación.
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