Esther tiene 22 años y ha crecido en la República Democrática del Congo con el ruido de las balas y el miedo a ser secuestrada. Traumatismos que podrían haberla destrozado, pero ella y otros jóvenes han decidido curar su dolor con palabras. ¿Su método? El "slam", una forma de poesía libre que se recita en público. En Goma, capital de Kivu del Norte, crearon hace seis años el colectivo Goma Slam Session.
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