Registros humillantes que incluyen desnudez y tocamientos en las partes genitales, asfixias con dedos metidos en la boca, gritos o despertares durante las horas de sueño son algunas de las prácticas en la prisión de Condé-sur-Sarthe según un informe de la Controladora General de Lugares de Privación de Libertad.
El documento denuncia estas exacciones gracias a los testimonios de trabajadores y reos de este centro penitenciario, en la Unidad de Crimen Organizado en la que están recluidos los criminales más peligrosos. El pabellón en el que se encuentran fue creado bajo el auspicio de la reciente ley contra el narcotráfico impulsada por el ministro de Justicia, Gérald Darmanin.
Además, constata otras situaciones, como que algunos agentes de las instalaciones de alta seguridad llevan capuchas de forma permanente para impedir que los reclusos puedan identificar a los responsables de los abusos, creando así un clima de impunidad.
La Controladora General concluye que las reglas aplicadas en esta prisión "vulneran gravemente los derechos fundamentales de los detenidos".
Leer tambiénFrancia tendrá en verano una prisión de alta seguridad para sus peores narcotraficantes
De hecho, a principios de julio se abrió una investigación judicial, fruto de la denuncia de seis prisioneros por violencia y acoso moral en la cárcel. Además, una misión de control interno evaluará las prácticas en los centros de detención de lucha contra la criminalidad organizada, que tiene un desplazamiento previsto a Condé-sur-Sarthe "a partir del verano de 2026″.
El ministro de Justicia, Gérald Darmanin, respondió al informe defendiendo las condiciones del centro de detención y asegurando que el trato a los encarcelados se realiza "en el respeto de las exigencias legales, éticas y de seguridad", recordando que ninguna denuncia penal ha permitido constatar una vulneración de los derechos de los detenidos.
Compartir esta nota
