Desde el miércoles por la noche, las banderas ondean a media asta. Las emisoras de radio también emiten una grabación de Delcy Rodríguez en la que se la oye dirigirse a la población afectada, prometiendo una respuesta rápida por parte del Gobierno. Pero este mensaje se recibe con mucho escepticismo, según precisa nuestra enviada especial en Caracas, Mélissa Barra. Aunque este periodo de luto nacional tiene como objetivo unir al país en el dolor y la resiliencia, más allá de las divisiones políticas, muchos lo ven como una forma de eludir el tema.
En los últimos días, las autoridades se han visto desbordadas por los acontecimientos, incapaces de llevar a cabo con eficacia las operaciones de rescate ni de alojar a los damnificados. De hecho, el realojamiento es uno de los aspectos más criticados. Hay 50 centros de acogida, pero no tienen capacidad para alojar a 12 000 desplazados. Muchísimas familias se ven obligadas a dormir en parques o en rotondas, en tiendas de campaña o expuestas directamente a las inclemencias del tiempo. El lunes, una violenta tormenta azotó la región.
Delcy Rodríguez ha anunciado la creación de una comisión presidencial para acelerar la rehabilitación y, posteriormente, la reconstrucción de las viviendas. Sin embargo, un fotógrafo ha señalado a RFI que hay zonas de La Guaira, en el interior, a las que los equipos de rescate ni siquiera han llegado todavía. Así pues, cuando el Gobierno anuncia que ha “ordenado acelerar el ritmo”, los habitantes se preguntan qué está pasando, sobre todo teniendo en cuenta que toda la respuesta humanitaria depende en estos momentos de la ayuda internacional y la solidaridad.
Las fuerzas del orden son objeto de críticas especialmente duras en medio de esta confusión generalizada. En un vídeo difundido en las redes sociales, cuatro policías son insultados por víctimas del terremoto: en lugar de buscar supervivientes, se han llevado dinero de entre los escombros. En otro vídeo, se ve esta vez a unos soldados tumbados sobre una montaña de ropa, que son donaciones para quienes lo han perdido todo. Algunos soldados se sirven, mientras que otros charlan. Es imposible determinar si estos abusos son generalizados o solo casos aislados: en cualquier caso, los cuatro policías han sido detenidos, destituidos y serán juzgados por robo, según informa Marine de la Moissonnière, del servicio internacional de RFI.
Decenas de miles de personas siguen desaparecidas
“En estos momentos, el ejército estadounidense cuenta con unas 2.000 personas en la zona, sobre el terreno, en el aire y en el mar en torno a Venezuela. Trabajan sin descanso cada día para participar en las labores de búsqueda y rescate, contribuir a los esfuerzos de reconstrucción y hacer llegar los recursos necesarios”, declaró a los periodistas el general Francis Donovan, al frente del Mando de Estados Unidos para Sudamérica. Tras el doble terremoto, Estados Unidos ha destinado un total de 300 millones de dólares, que se canalizarán a ONG y agencias de la ONU.
La magnitud de los daños materiales ha sumido a parte del país en el caos. Los dos seísmos de magnitud 7,2 y 7,5 que sacudieron el norte de Venezuela hace una semana han causado al menos 2 295 muertos, según el último balance provisional. También se han registrado más de 11 000 heridos y decenas de miles de personas siguen desaparecidas. A partir de imágenes de satélite, la NASA estima que unos 58 870 edificios han resultado dañados o destruidos.
Por su parte, la Organización Mundial de la Salud teme que se produzcan epidemias y le preocupan los sistemas “inadecuados” de seguimiento de los desaparecidos y de registro de las víctimas. Las interrupciones en los servicios sanitarios y en las redes de agua y saneamiento, unidas a los desplazamientos de población, podrían favorecer brotes “de enfermedades prevenibles mediante vacunación, como el sarampión, la difteria y la tos ferina”, advirtió un portavoz de la OMS, Christian Lindmeier.
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