Con la corresponsal de RFI en Kiev
En Kiev, este viernes está marcado por el duelo. Tras los ataques mortíferos que azotaron la capital, los habitantes intentan retomar su vida cotidiana a pesar del trauma causado por las explosiones. Los ataques rusos incluso continuaron durante el día, sobre todo con drones.
En particular, una infraestructura de tratamiento de agua sufrió daños por la tarde. Por la noche, dos personas también perdieron la vida en ataques dirigidos contra un centro de negocios.
El presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, destacó que la defensa antiaérea ucraniana lograba interceptar alrededor del 90 % de los misiles de crucero lanzados por Rusia, pero que su eficacia era notablemente menor frente a los misiles balísticos.
Kiev solicita más misiles Patriot, cuyo suministro depende de sus socios occidentales. Los servicios de inteligencia ucranianos afirman, además, que Rusia aún dispondría de al menos un centenar de misiles balísticos, la mitad de los cuales serían de fabricación norcoreana.
Varios países europeos también acusan a Rusia de intensificar el conflicto más allá de las fronteras de Ucrania. Tras la destrucción de un dron naval por parte de Rumania el miércoles, Finlandia sospecha a su vez que Moscú ha violado su espacio aéreo.
Compartir esta nota
