Anthropic insiste en que su tecnología no debe utilizarse para la vigilancia masiva de ciudadanos estadounidenses o implementarse en sistemas autónomos de armamento. El Pentágono asegura que actúa dentro de la ley y que sus contratistas no pueden imponer condiciones sobre cómo se usarán sus productos.
"Estoy ordenando A TODAS las agencias federales del gobierno de Estados Unidos que CESEN INMEDIATAMENTE todo el uso de la tecnología de Anthropic. No la necesitamos, no la queremos y no volveremos a hacer negocios con ellos", escribió Trump en su plataforma Truth Social.
"Habrá un periodo de eliminación gradual de seis meses para agencias como el Departamento de Guerra que usan productos de Anthropic en varios niveles", agregó el presidente, refiriéndose al Departamento de Defensa.
Anthropic declaró más adelante en un extenso comunicado que buscaría revertir la prohibición. "Impugnaremos en los tribunales cualquier designación como riesgo para la cadena de suministro", dijo la startup con sede en San Francisco.
"Esperamos que nuestros líderes dejen de lado sus diferencias (…), rechazando las exigencias actuales del Departamento de Guerra de obtener permiso para usar nuestros modelos en la vigilancia masiva dentro del país y para matar personas de forma autónoma, sin supervisión humana", continuó la empresa.
El secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, acusó a la empresa de "arrogancia y traición". "Anthropic dio una clase magistral de arrogancia y traición, así como un caso de manual sobre cómo no hacer negocios con el gobierno de Estados Unidos o el Pentágono", escribió Hegseth en su cuenta en X.
El Pentágono también había dicho que Anthropic debía aceptar sus condiciones antes de las 17H01 (22H01 GMT) del viernes o enfrentarse a una orden de cumplimiento forzoso bajo la Ley de Producción de Defensa. El director ejecutivo de Anthropic, Dario Amodei, dijo el jueves que estas "amenazas" no cambian la posición de la empresa: "No podemos en conciencia acceder a su solicitud".
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