Los jueces del tribunal de apelaciones han determinado, por una mayoría de siete contra cuatro, que el presidente se excedió en su uso de sus poderes de emergencia para aplicar aranceles. La ejecución de la sentencia ha sido suspendida hasta el 14 de octubre para dar tiempo a cualquier recurso ante la Corte Suprema. Durante ese lapso, los aranceles en disputa siguen vigentes.
Un serio revés judicial ha llegado para Trump. Un tribunal de apelaciones de EE.UU. ha declarado "ilícitos" la mayoría de los aranceles que ha impuesto al resto de países del mundo para renegociar acuerdos comerciales y que ha servido al presidente estadounidense como herramienta de presión ante gobiernos extranjeros para obtener objetivos no necesariamente económicos. El fallo confirma otro de un tribunal inferior y deja en pie los gravámenes hasta mitad de octubre, para dar tiempo a las partes a apelar ante el Supremo. El caso se refiere a los aranceles globales, es decir los que no afecten a sectores específicos, como por ejemplo el automotor, acero, aluminio o cobre. Según el texto de la resolución, "la ley otorga al presidente amplios poderes para tomar diversas medidas en respuesta a una emergencia nacional declarada, pero ninguna de estas acciones incluye explícitamente la facultad de imponer aranceles y otros impuestos".
Con esa decisión, el tribunal mantiene el dictamen que había emitido el pasado mes de mayo el Tribunal de Comercio de EE.UU., que también había encontrado que Trump no debió haber invocado una ley de poderes de emergencia de 1977, conocida como Ley de Poderes de Emergencia Económica Internacional
La corte emitió el fallo "incorrectamente", "pero saben que Estados Unidos de América ganará al final", reaccionó Trump en su plataforma Truth Social, agregando que luchará por mantener las tarifas aduaneras. "¡TODOS LOS ARANCELES SIGUEN VIGENTES!", señaló. "Ahora, con la ayuda de la Corte Suprema de Estados Unidos, los utilizaremos al servicio de nuestro país". El inquilino de la Casa Blanca viene a confirmar de esta forma que su administración apelará y la cuestión acabará en el Tribunal Supremo, donde la mayoría conservadora (seis de los nueve jueces) suele ponerse de su lado.
El fallo, adoptado por una mayoría de 7 a 4, hace dudar sobre los acuerdos que Trump ha alcanzado con importantes socios comerciales como la Unión Europea. Igualmente, plantea la interrogante de qué pasaría con los miles de millones de dólares recaudados por Washington desde que se implementaron los aranceles si la Corte Suprema no lo respalda. La decisión pone en peligro los cálculos presupuestarios que piensa ingresar para reducir el déficit.
Antes de que el tribunal emitiera su decisión, los abogados del Estado habían enviado un pliego de advertencias sobre las posibles "consecuencias catastróficas" de un dictamen contra los aranceles . También pedían que no se paralizaran las tasas aunque se declarasen ilegales.Los letrados recordaban que Estados Unidos ya mantiene en pie acuerdos comerciales con la UE, Japón, Indonesia y Filipinas.
(Con AFP y Reuters)
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