La tensión interna en Irán no deja de crecer. Este fin de semana, estudiantes iraníes se reunieron por segundo día consecutivo en Teherán en manifestaciones tanto a favor como en contra del gobierno, coincidiendo con el inicio del nuevo semestre universitario. Las protestas resurgieron más de un mes después del amplio movimiento de contestación que sacudió el país, reavivado tras los 40 días de luto tradicional posteriores al pico de las movilizaciones del 8 y 9 de enero.
Videos difundidos por medios dentro y fuera del país muestran escenas contrastadas: algunos grupos estudiantiles corearon consignas contra el poder y exhibieron la antigua bandera monárquica en la Universidad Sharif de Tecnología, mientras medios estatales difundieron imágenes de manifestaciones progubernamentales que respondían con gritos de "Muerte al sha". Según agencias iraníes, hubo tensiones en al menos tres universidades de la capital, con fuerzas de seguridad interponiéndose entre ambos bandos.
El ministro iraní de Asuntos Exteriores confirmó que su país trabaja contrarreloj en una nueva oferta que será presentada al enviado especial de Estados Unidos, Steve Witkoff. En las capitales de la región, los gobiernos siguen atentos la postura de Washington, mientras aumenta la preocupación por un posible enfrentamiento.
Según Abbas Araghachi, algunas demandas de Washington podrían satisfacerse, aunque persisten puntos de bloqueo sensibles. Teherán afirma estar dispuesto a limitar el nivel de enriquecimiento de uranio como garantía del carácter pacífico de su programa nuclear. Sin embargo, Witkoff sostiene que Trump exige a Irán renunciar por completo al enriquecimiento y transferir al extranjero las 10 toneladas de material enriquecido, incluidos 400 kg al 60 %.
"Israel, por su parte, se inquieta por la evolución de las negociaciones y critica que Washington no haya exigido garantías sobre el programa balístico iraní", dice nuestro corresponsal en Jerusalén, Michel Paul. "Israel considera que Teherán está ganando tiempo y que cada día de discusiones en Ginebra permite a Irán reforzar sus instalaciones nucleares", agrega.
Tensiones crecientes en Teherán
En la capital iraní la tensión es palpable. Aunque no hay señales de pánico entre la población, cada vez más ciudadanos consideran inevitable una acción militar estadounidense.
Diversas fuentes afirman que Trump evalúa una "operación limitada" en los próximos días para obligar a Teherán a ceder. El jefe del Ejército de Tierra iraní anunció que las fuerzas armadas se encuentran en alerta máxima, mientras que la diplomacia iraní advirtió que cualquier ataque sería respondido con acciones contra bases y unidades navales estadounidenses en la región.
El Líbano se prepara para un posible contagio del conflicto
El Líbano teme verse arrastrado a una guerra entre Irán y Estados Unidos. Hezbolá ya ha advertido que no permanecerá neutral. Las tropas estadounidenses desplegadas en el país han activado un protocolo de seguridad reforzado, lo que ha provocado fricciones con el ejército libanés. El 16 de febrero se registraron enfrentamientos alrededor de la base aérea de Hamate.
En paralelo, Israel ha incrementado sus operaciones contra posiciones de Hezbolá. Una decena de combatientes, incluido un alto mando, murieron recientemente en ataques en el sur del país y en el valle de la Becá.
El primer ministro Benjamín Netanyahu prepara a su gabinete para todos los escenarios, pero Israel teme tener que afrontar solo una confrontación directa si Washington decide prolongar de nuevo su ultimátum.
En la prensa israelí, varios editoriales subrayan que "ya no es tiempo de palabras"; Israel espera ahora hechos.
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