Desde hace dos días, Pakistán ha desplegado medios excepcionales para acoger las negociaciones entre Washington y Teherán. Desde el jueves, helicópteros sobrevuelan el cielo de Islamabad, mientras la capital está en alerta máxima, con más de 10,000 policías y agentes de seguridad en las calles.
Para evitar aglomeraciones, las autoridades declararon dos días feriados jueves y viernes, convirtiendo a Islamabad en una ciudad casi desierta. Hay retenes por todas partes, y el Hotel Serena, donde se alojarán las delegaciones y se llevarán a cabo las reuniones, fue desalojado y puesto bajo protección militar.
Este lujoso hotel está cerca de la llamada "Zona Roja", el área ultraprotegida donde se encuentran las principales instituciones del país.
Del lado iraní, se espera la presencia del ministro de Relaciones Exteriores, Abbas Araghchi, y del presidente del Parlamento, Mohammad Bagher Ghalibaf, quien además es un excomandante de los Guardias Revolucionarios. Por parte de Estados Unidos, la delegación estará liderada por el vicepresidente J.D. Vance, acompañado por Jared Kushner, yerno de Donald Trump y exnegociador durante su gobierno, y Steve Witkoff, enviado especial.
Las negociaciones formales comenzarán el sábado, pero el clima de incertidumbre persiste, especialmente después de los ataques israelíes ocurridos el miércoles en el Líbano, que dejaron más de 300 muertos y 1,000 heridos, los más letales desde que comenzó la guerra a finales de febrero.
Los bombardeos provocaron una fuerte condena internacional y llevaron al presidente iraní, Massoud Pezeshkian, a declarar que las negociaciones "carecen de sentido" en el actual contexto.
El Líbano
El tema más urgente en la agenda es la posible inclusión de Líbano en la tregua acordada el martes pasado. Las masacres en ese país generaron presiones diplomáticas, incluso desde Estados Unidos, que pidió a Israel actuar con moderación. Aunque el gobierno israelí propuso abrir negociaciones con el Líbano, Beirut exige primero un cese al fuego definitivo.
Además, las discusiones abordarán asuntos bilaterales críticos entre Irán y Estados Unidos. Uno de los temas más sensibles es el levantamiento de las sanciones económicas impuestas a Irán, que han afectado gravemente su economía. También está el programa nuclear iraní y la libertad de navegación en el estrecho de Ormuz, una ruta marítima estratégica que Irán controla de facto y donde ahora busca cobrar peajes a barcos extranjeros, algo que antes del conflicto no ocurría.
A esto Donald Trump reaccionó declarando: "Hay informes de que Irán está cobrando tasas a los petroleros que pasan por el estrecho de Ormuz. Más les vale que no lo hagan y, si lo están haciendo, ¡será mejor que paren ahora!"
Irán presentó un plan de tregua de 10 puntos, algunos de los cuales son inaceptables para Washington, mientras que Estados Unidos maneja un documento de 15 puntos que aún no ha hecho público.
En el papel de mediador, Pakistán, un país con armas nucleares que mantiene buenas relaciones tanto con Irán como con Estados Unidos, mantiene además cierta influencia en otros actores clave de la región, como Turquía y Arabia Saudita.
Se ha mencionado la participación discreta de China, que ha trabajado en segundo plano para facilitar el diálogo.
Desconfianza
La presencia de Kushner y Witkoff genera desconfianza en Irán, ya que ambos participaron en negociaciones previas a la guerra, cuando el conflicto ya parecía inevitable. Esto añade una capa adicional de complejidad a las conversaciones, ya que la confianza entre ambas partes es casi nula.
El ministro de Asuntos Exteriores de España, José Manuel Albares, hizo un llamado a Teherán para que participe en las negociaciones "de buena fe" y se abstenga de lanzar misiles y drones contra otros países. Hizo estas declaraciones tras conversar con su homólogo iraní, Abbas Araghchi.
Para el experto militar Alfredo Rodríguez Gómez, profesor de Relaciones Internacionales de la Universidad Internacional de La Rioja, Donald Trump debe por su parte alcanzar un compromiso con Irán, de manera urgente, y la razón es doble.
Trump afirmó que Estados Unidos estaba «muy avanzado» en la negociación de un acuerdo a largo plazo con Irán.
Con informaciones de Ondine de Gaulle (Pakistán), Guillaume Naudin y Raquel Villaecija.
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