La líder socialdemócrata Magdalena Andersson se declaró dispuesta a regresar al gobierno tras atisbar que el conteo de las elecciones legislativas de este domingo en Suecia da una pequeña ventaja, que podría ser suficiente, a su coalición de centroizquierda frente al bloque del primer ministro saliente, el conservador Ulf Kristersson.
El Partido Socialdemócrata de Andersson, quien ya fue primera ministra sueca entre 2021 y 2022, lograría, junto a sus tres socios de coalición, el 49,6 % de los votos y, con ellos, 176 escaños de los 349 con los que cuenta el Parlamento. Una mayoría suficiente para gobernar si no cambia la tendencia actual, cuyo conteo otorga a Kristersson y sus aliados conservadores 173 asientos en la cámara con el 49,1 %.
"Por el momento, estamos a la cabeza. Y si esto se confirma, entonces Suecia tendrá un nuevo gobierno", declaró la líder socialdemócrata, dispuesta a negociar con todos los partidos, excepto con la extrema derecha, que en estos comicios perdió su condición de segunda fuerza parlamentaria.
Una de las sorpresas de la noche electoral fue el retroceso de los ultraderechistas de Demócratas de Suecia, que, del 20,5 % de las papeletas cosechado en 2022, ahora tendrán que conformarse con el 17,6 %.
Gobierno difícil del centro-izquierda
El bloque de centroizquierda incluye al Partido Socialdemócrata de Andersson, el Partido de Izquierda, el Partido del Centro, de corte liberal, y el Partido Verde, una mezcla que puede complicar las cosas a la hora de acordar un plan de gobierno, como explica a RFI Jakob Lewander, investigador del Instituto Sueco de Estudios de Políticas Públicas Europeas: "El bloque de la oposición parece que va a alcanzar una mayoría, pero desde dentro hay contradicciones que van a hacer que las cosas sean muy difíciles. Ciertos partidos tendrán que repensar sus líneas rojas".
Lewander da un claro ejemplo: "El Partido del Centro, liberal, y el Partido de la Izquierda coinciden en su rechazo a colaborar con los Demócratas de Suecia y tienen un enfoque muy progresista en ciertos sentidos, pero en materias económicas y de estado de bienestar están en dos rincones diferentes del espectro político."
La extrema derecha parece que ha tocado techo. También han estado en el poder cuatro años y eso les ha quitado ese punto de atracción
Sobre la caída de la extrema derecha, con la que el Gobierno actual conservador sí rompió el llamado cordón sanitario durante su mandato, colaborando con ellos, el analista cree que alcanzaron su máximo: "Han ido creciendo cada año con bastante fuerza y ahora parece que han tocado techo. Y también lo que vemos es que han estado en el poder durante cuatro años y eso les ha quitado ese punto de atracción, puede ser, de siempre estar en la oposición. Llevan cuatro años de una posición de poder. Eso puede haber sido un factor".
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