El problema empezó cuando Kanye West fue anunciado la semana pasada como cabeza de cartel del importante festival de música Wireless, que se celebra el 10, 11 y 12 de julio en el norte de Londres. A partir de ese momento llovieron las críticas.
El motivo son sus contantes discursos antisemitas ensalzando la figura de Hitler, vendiendo camisetas con la esvástica y por canciones como ‘Heil Hitler’, en la que incluía trozos de discursos originales del dictador. En enero, en una carta de disculpa publicada en el Wall Street Journal, aseguraba que no era «ni nazi ni antisemita» y ponía de relieve su trastorno bipolar.
Tras el anuncio la semana pasada de Kanye West en Londres tras 11 años primero fueron organizaciones pro derechos humanos que lo criticaron, después el alcalde de Londres, por el aumento de ataques antisemitas en la ciudad. Y finalmente fue el primer ministro Starmer, quien calificó la contratación de West como "profundamente preocupante".
Dos de los principales patrocinadores festival, Pepsi y Diageo, que es la propietaria de marcas como Johnnie Walker y Captain Morgan, han decidido retirar su patrocinio para evitar boicots a sus productos. Hay organizaciones que han pedido incluso que se le prohíba la entrada al país. Por eso no es seguro que puede llegar a subirse al escenario del Wireless este verano.
Varios representantes de organizaciones judías y el alcalde de Londres, Sadiq Khan, también han protestado contra la visita de Kanye West. "Es lamentable que las salas de espectáculos hayan invitado tan fácilmente a alguien que, hasta hace poco, difundía teorías conspirativas, veneraba a Hitler (…), incluida ahora una de las mayores escenas de festivales del Reino Unido", reaccionó en particular en X el grupo Campaign Against Antisemitism.
Kanye West ha perdido en los últimos años a numerosos fans y varios contratos comerciales tras sus comentarios antisemitas o racistas. En 2023 afirmó, entre otras cosas, que "adoraba a los nazis", y el año pasado lanzó un tema titulado "Heil Hitler".
Pero, a pesar de las polémicas, el artista sigue despertando un gran entusiasmo: por ejemplo, tiene previsto actuar el 6 de junio en el Gelredome de Arnhem, en los Países Bajos, o el 11 de junio en Marsella, en el sur de Francia, donde su visita también está suscitando críticas.
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