Con nuestro corresponsal en Kinshasa, Pascal Mulegwa
Según el Africa CDC —la agencia sanitaria de la Unión Africana—, ya hay más de 1.000 casos sospechosos y 246 muertes por esta epidemia de ébola. En esta provincia del noreste de la República Democrática del Congo, la inseguridad y la ausencia del Estado complican la respuesta sanitaria en las zonas rurales. La OMS activó una alerta sanitaria internacional por una epidemia declarada hace dos semanas, pero cuyo virus ya circulaba mucho antes.
Apoyo
Este 30 de mayo, el director general de la OMS viaja a Bunia para apoyar la respuesta ante esta nueva epidemia. Y Tedros Adhanom Ghebreyesus conoce bien la región, ya que la visitó en varias ocasiones durante la epidemia anterior, entre 2018 y 2020. Hoy, lo que preocupa al director de la OMS es la velocidad de propagación del virus en las comunidades, algunos de cuyos miembros siguen sumidos en la negación de lo que ocurre.
La semana pasada, al menos tres incidentes tuvieron como blanco a centros de salud. Algunos pacientes han huido, lo cual es muy peligroso. Para intentar calmar las tensiones, dos miembros del gobierno se encuentran en el lugar: los ministros de Salud y de Comunicación, encargados de reforzar la sensibilización. Sin embargo, hay un signo alentador: un primer paciente curado ha abandonado esta semana el hospital de Rwampara, cerca de Bunia.
Respuesta
Tedros Adhanom Ghebreyesus evaluará la respuesta in situ junto con los equipos involucrados. Le han precedido su adjunto a cargo de emergencias y el jefe de la OMS para África. Se espera que inauguren en Bunia un gran centro de tratamiento del ébola. Esta vez, un edificio de mampostería y no simples tiendas de campaña. Tras haber criticado recientemente las fallas del sistema sanitario congoleño, el director de la OMS adopta ahora un tono más conciliador.
Al bajar del avión, el jueves 28 de mayo en Kinshasa, el jefe de la OMS insistió así en la necesidad de apoyar a las autoridades sanitarias nacionales, que, según él, "realmente necesitan apoyo". Mantuvo varias reuniones en Kinshasa, pero no fue recibido por el presidente Félix Tshisekedi. El viernes se reunió con la primera ministra Judith Suminwa. Aprovechó este encuentro para criticar a los países que cierran sus fronteras o anuncian restricciones de visados.
Consideró que el país necesita sobre todo recursos para hacer frente a esta crisis compleja, que combina retos sanitarios, inseguridad y resistencias comunitarias. Sin embargo, matiza, la República Democrática del Congo cuenta con la mayor experiencia del mundo en la lucha contra el ébola. El director de la OMS abandonará Bunia en las próximas 24 horas. Su agenda oficial prevé ahora una reunión con el presidente Félix Tshisekedi el lunes 1 de junio. Luego debe dejar el país un día después.
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