Por Laura Martel, enviada al Tribunal Penal de París
Desde el ataque, en agosto de 2014, a la región iraquí de Sinjar, centro de gravedad de la comunidad yazidí, Bazhad Farhan se propuso como misión recopilar pruebas de las atrocidades del grupo Estado Islámico. Él y otros activistas conservaron documentos oficiales y de propaganda.
Pero, sobre todo, lograron infiltrarse en grupos de Telegram, en los que los combatientes buscaban o vendían armas, alojamientos… y esclavas yazidíes. “Niña de 12 años, con vello púbico que ha empezado a crecer, muy guapa, a precio especial”, se podía leer, por ejemplo. O también: “Hermanos, no bromeo, ¿quién quiere cambiar una esclava por un par de Adidas?”, con esta retorspuesta: “¿Qué talle?”.
La ONG ha cotejado estos anuncios con los testimonios de los supervivientes que buscan a sus familiares. Un trabajo minucioso a partir de una foto, un nombre, el nombre de una ciudad… Los activistas han dedicado varios años a ello, hasta lograr identificar y localizar a varias víctimas. La ONG incluso rescatará a 56 de ellas, para sacarlas de la esclavitud.
Leer tambiénFrancia: empieza juicio histórico por el genocidio de los yazidíes en Siria
También fue Bazhad Farhan quien se reunió con la primera mujer que acusó a Sabri Essid. Su captor es un francés que aparecía en un video en el que un niño ejecutaba a un rehén, le dijo ella. El activista revisó entonces sus archivos y encontró la grabación. La joven confirmó que reconocía a su verdugo y habló de otra cautiva que había conocido en casa de ese hombre. Y así, siguiendo el hilo de los testimonios, de mujer en mujer, Bazhad Farhan permitió identificar a cinco presuntas víctimas de Sabri Essid, tres de las cuales se han constituido en parte civil junto con sus hijos, y una sigue desaparecida.
“En el pasado, los yazidíes ya sufrieron persecuciones que no quedaron documentadas, salvo bajo el Imperio otomano”, explica el activista desde el estrado. “Esta vez era imprescindible dejar constancia, para que este genocidio quedara grabado en la historia y se hiciera justicia”.
Compartir esta nota
