"Funcionarios cubanos han sostenido recientemente conversaciones con representantes del gobierno de los Estados Unidos", señaló Díaz-Canel en una reunión con miembros de las más altas instancias del gobernante Partido Comunista (PCC, único) y miembros del comité ejecutivo del Consejo de Ministros, en imágenes difundidas por la televisión cubana.
Esas conversaciones "han estado orientadas a buscar soluciones por la vía del diálogo a las diferencias bilaterales que tenemos entre las dos naciones", precisó Díaz-Canel.
Según Washington, Cuba representa una "amenaza excepcional", principalmente por sus estrechas relaciones con Rusia, China e Irán, aliados de La Habana. Recientemente, el presidente estadounidense instó a Cuba a "alcanzar un acuerdo" o enfrentar las consecuencias. La isla enfrenta una crisis energética que ha paralizado casi por completo su economía después de que Washington cortara los envíos de petróleo desde Venezuela, su principal proveedor, y amenazara con sanciones a otros países que le vendan combustible.
Durante el anuncio, se encontraba en primera fila, Raúl Guillermo Rodríguez Castro, nieto del expresidente Raúl Castro (2006-2018) y quien ha sido mencionado por los medios estadounidenses como el interlocutor del jefe de la diplomacia estadounidense, Marco Rubio, en el contexto de conversaciones secretas.
Las declaraciones de Díaz-Canel confirman lo afirmado por Trump, que ya a mediados de enero indicó que su gobierno mantenía conversaciones con altos dirigentes de la isla.
El presidente cubano subrayó que las conversaciones con Estados Unidos son facilitadas por "factores internacionales", que no precisó. El jueves por la noche, su gobierno anunció la próxima liberación de 51 prisioneros bajo los auspicios del Vaticano, el histórico mediador entre Cuba y Estados Unidos.
Díaz Canel indicó que las conversaciones con Estados Unidos buscan "en primer lugar identificar cuáles son los problemas bilaterales que necesitan una solución a partir de la gravedad que tienen" y "buscar soluciones".
Subrayó que se trata de un "proceso muy sensible" que "demanda enormes y arduos esfuerzos para encontrar espacios de entendimiento que nos permitan avanzar y alejarnos de la confrontación".
La Iglesia católica ha actuado por décadas como mediadora y canal de diálogo entre Cuba y Estados Unidos y tuvo un papel clave en el deshielo de relaciones diplomáticas entre los dos países en 2015, durante el segundo mandato de Barack Obama (2013-2017).
Según la oenegé 11J, que registra detenciones en Cuba desde las manifestaciones del 11 de julio de 2021 cuando miles de personas salieron a las calles con gritos de "libertad" y "abajo la dictadura", en el país hay al menos 760 presos por razones políticas", incluidos 358 participantes en esas históricas protestas antigubernamentales.
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