Con pollos que se asfixian bajo temperaturas de 41 grados, producciones de leche y huevos que disminuyen y cosechas precoces, el mundo agrícola francés ya siente los efectos de las olas de calor intensas. Francia, al igual que el sur el sur de Europa, vive una atraviesa su tercer pico de calor del año, tras dos episodios cuya precocidad e intensidad lleva la impronta del cambio climático.
David Vincent, productor de cereales en el departamento de Aude, en el sur de Francia, una región particularmente vulnerable a las sequías y las olas de calor reporta esta semana una temperatura de casi 39 grados Celsius en su campo donde cultiva trigo, maíz y girasoles entre otras especies en una superficie de cerca de 200 hectáreas de tierras.
"Las olas de calor desde el mes de mayo aceleraron los ciclos de los cultivos. Este año hemos cosechado con 15 días de antelación. Ha bajado la producción en varios cientos de kilos. Desde abril no ha llovido. Hemos perdido entre 10 y 15 por ciento de producción potencial", constata Vincent, quien lamenta no contar con autorizaciones para regar sus tierras.
En el departamento de Charentes, en el oeste de Francia, el calor estragos en los viñedos y los cultivos de maíz. “Tuve que empezar a cortar la uva para evitar que se seque completamente el viñedo”, cuenta el viticultor Christophe Barbari a RFI. “Tenemos muchas hojas secas, plantas de menor tamaño y un rendimiento que será casi nulo”, constata por su parte Bertrand Feugnet, desde su campo de maíz, en la misma región. El agricultor solicitó una compensación financiera a su seguro, por catástrofe natural.
En Europa, el continente que más rápido se calienta junto con el Ártico, las vendimias ocurren 24 días más temprano que en los años 70, debido al cambio climático también. Unas condiciones que llevan a los agricultores a buscar variedades de plantas más resistentes al calor. En algunas regiones, las sequías y olas de calor cada vez más frecuentes llevan a los campesinos a almacenar agua en megaembalses, criticados por sus efectos en los recursos hídricos.
Con información de Jeanne Bartoli, enviada especial al suroeste de Francia.
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