"Yo estaba en el bar. Estaba con mis amigos. Estábamos disfrutando del momento. Luego, no sé por qué, sentí la necesidad de fumar. Así que salí. Y ni siquiera diez, veinte segundos después, escuché una explosión enorme.
Me di la vuelta y vi a la gente. Todo el mundo corría. Vi las llamas aparecer, luego crecer, volverse cada vez más violentas. Había personas que se peleaban por salir, porque era una cuestión de vida o muerte. Todo el mundo luchaba por aferrarse a la vida, por sobrevivir.
Vi rostros, cráneos… es increíble. Ya no tenían párpados, ni cabello, nada. Vi ropa quemada. Reconocí a algunos, porque habían estado conmigo en la escuela primaria. Bueno, apenas los reconocía. Es horrible.
Pensaba: '¿Cómo es posible que yo haya tenido suerte?'. Observaba todo aquello, pero estaba paralizado. No podía hacer nada. Y me digo que si hubiera podido moverme un poco, ir a buscar a dos o tres personas, ayudar… quizá habría podido salvar a algunos.
Pero no hice nada. Estaba paralizado".
Compartir esta nota
