La extrema derecha en dinámica de crecimiento, irrupción de la izquierda radical: ambos partidos, que habían convertido las elecciones municipales en Francia en una prueba de cara a las presidenciales de 2027, salen reforzados de la primera vuelta del domingo, en unos comicios en los que, en general, la izquierda logra mantenerse, especialmente en París.
El eurodiputado ultraderechista Jordan Bardella lidera la intención de voto para elegir al sucesor del presidente de centroderecha Emmanuel Macron, que no puede presentarse a la reelección. Tampoco puede competir la líder de la extrema derecha Marine Le Pen, inhabilitada judicialmente por el momento.
"El cambio no espera a 2027. Comienza el próximo domingo", aseguró Bardella este domingo, tras llamar a votar en la segunda vuelta por "alcaldes profundamente patriotas que serán la voz de la alternancia y la recuperación".
Su partido Agrupación Nacional (RN) y sus aliados lideraron las votaciones en varias ciudades del sur de Francia, como Niza, Tolón, Nimes o Carcasona, aunque deberán esperar a la segunda vuelta del 22 de marzo para ver si se imponen finalmente.
Los alcaldes ultraderechistas de Perpiñán y Fréjus, en el sur, así como de Hénin-Beaumont, bastión del RN en el norte de Francia, ya ganaron en la primera vuelta. "¡Es una inmensa victoria para nuestro movimiento!", se felicitó Le Pen en la red social X.
Un buen resultado reforzaría al RN de cara a 2027. Las legislativas anticipadas de 2024, que provocaron una profunda crisis política en Francia, ya lo confirmaron como uno de los tres principales bloques políticos, junto con la izquierda y la centroderecha.
La izquierda resiste
París, en manos de la izquierda desde 2001, suele escapar al partido de Le Pen en todos los comicios.
El domingo, el diputado socialista Emmanuel Grégoire lideraba el domingo la primera vuelta de las municipales en París con alrededor de un 36,5% de votos, seguido de la exministra de Cultura conservadora, Rachida Dati (25%), según estimaciones tras el cierre de los colegios electorales.
"Las parisinas y los parisinos nos han situado ampliamente en cabeza en esta primera vuelta", celebró Grégoire, ex mano derecha de la alcaldesa saliente, la socialista Anne Hidalgo, que renunció a presentarse a un tercer mandato.
Pero, según las primeras estimaciones, al menos otros dos candidatos conseguirían también entrar en la carrera: Sophia Chikirou (izquierda radical) y Pierre-Yves Bournazel (centroderecha). Y Sarah Knafo, del partido ultraderechista Reconquista, estaría a las puertas de hacerlo.
La situación en París no es única. Cuatro candidatos podrían clasificarse en Marsella, la segunda ciudad de Francia, con el alcalde socialista saliente, Benoît Payan, y el candidato ultraderechista en cabeza.
Los ecologistas también se juegan las alcaldías ganadas en 2020 durante la "ola verde".
En este contexto de fragmentación política, las alianzas entre partidos se anuncian clave para ganar. Las formaciones tienen ahora hasta el martes para decidir si mantienen su candidatura, se fusionan con otra lista o se retiran.
Mais au-delà du parti lepéniste, c’est La France insoumise qui crée la sensation dans plusieurs villes. "On attendait la droite radicale et on a la gauche radicale", résume François Kraus, directeur du pôle politique de l’Ifop.
Avance de la extrema izquierda
Jean-Luc Mélenchon celebró un "avance histórico". Desde ahora, Saint-Denis, la segunda ciudad de Isla de Francia después de París, ha sido ganada por el candidato de LFI, Bally Bagayoko, en detrimento del alcalde socialista saliente, y se convierte en el municipio más grande gobernado por la corriente mélenchonista.
En Toulouse, el diputado insumiso François Piquemal logra superar a su rival socialista François Briançon, aunque ambos quedan muy por detrás del alcalde saliente Jean‑Luc Moudenc. En Lille, la candidata insumisa da la sorpresa, situándose a menos de tres puntos del alcalde socialista saliente Arnaud Deslandes, heredero de Martine Aubry.
En cuanto a Roubaix, el diputado de LFI David Guiraud ha tomado una ventaja considerable hacia la alcaldía con más del 46% de los votos.
El movimiento de izquierda radical se encuentra en posición de árbitro en varias otras grandes ciudades, particularmente en París, donde Sophia Chikirou, con un 11,72%, prometió mantenerse si Emmanuel Grégoire no le propone una fusión "antifascista". La posición del centrista Pierre‑Yves Bournazel (11,34%) y de la candidata de Reconquête, Sarah Knafo, que logró clasificarse al final del escrutinio (10,40%), también será determinante en esta potencial contienda a cinco bandas.
¿Alianzas?
Las discusiones y eventuales alianzas ofrecerán "un adelanto de lo que veremos el próximo año" para la presidencial, afirmó Mujtaba Rahman, director para Europa de la consultora Eurasia Group.
En la izquierda, repetir las alianzas de las legislativas de 2022 y 2024 con el partido de izquierda radical La Francia Insumisa (LFI) parece difícil por las polémicas sobre el presunto antisemitismo de su líder, Jean-Luc Mélenchon.
Al cierre de los colegios, el diputado de LFI Manuel Bompard celebró el "avance notable" de su partido y tendió la mano a las otras listas de izquierda allí "donde la derecha y la extrema derecha presenten una amenaza", pero el líder socialista Olivier Faure rechazó un "acuerdo nacional" con esta formación.
Las municipales podrían reafirmar las ambiciones presidenciales del ex primer ministro de Macron, Édouard Philippe, quien ligó su candidatura a su reelección en la localidad portuaria de El Havre, donde encabezó la primera vuelta.
Una de las sorpresas de este domingo fue la participación –entre el 56% y el 58,5%–, una de las más bajas desde mediados del siglo XX sólo por delante de la de 2020, en plena pandemia de coronavirus.
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