En la estación más transitada de Nueva York, el Mundial 2026 ya empieza a alterar la rutina de los usuarios. Allí, un trabajador del servicio ferroviario recuerda a los pasajeros que los días que se disputen partidos en el MetLife Stadium de New Jersey, los servicios desde Penn Station se reducirán y los desplazamientos serán más complicados.
El anuncio, aunque no es nuevo, no ha sentado nada bien a Neil, un joven neoyorquino que utiliza este tren cada día para ir a trabajar: “Creo que es estúpido, está arruinando el transporte de todo el mundo y el tiempo de todo el mundo. Han tenido un año para solucionarlo y no han hecho nada, no sé qué decirte. ¡Yo no puedo llegar a mi trabajo!”, exclama.
“¡Yo no puedo llegar a mi trabajo!”
Cuatro horas antes de cada encuentro, los trenes quedan reservados para los asistentes: se espera trasladar al otro lado del río a 40.000 aficionados. Para aliviar la presión de las aglomeraciones los días laborales, las autoridades recomiendan teletrabajar o utilizar rutas alternativas, haciendo uso por ejemplo del autobús.
La logística será compleja. El Metlife Stadium tiene capacidad para más de 82.000 espectadores, y la mayoría solo podrán llegar allí en transporte público: el auto estará reservado para unos pocos privilegiados, que además tendrán que abonar 300 dólares por el aparcamiento.
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