Con nuestro corresponsal en Beirut, Joan Cabasés Vega.
Líbano sigue conmocionado por un episodio que el Gobierno ha descrito como un crimen de guerra. El miércoles 22 de abril, el ejército israelí bombardeó directamente a dos periodistas libanesas en el municipio meridional de Al Tiri.
Luego, impidió las labores de rescate, disparando incluso contra los paramédicos que las buscaban entre los escombros. Finalmente, a una la evacuaron gravemente herida; a la otra, Amal Khalil, del diario Al Akhbar, la encontraron muerta.
Pese a la existencia de una tregua temporal hasta el domingo, Israel mantiene su acción militar en el sur de Líbano.
En este contexto se lleva a cabo una segunda ronda de contactos entre los embajadores de Israel y Líbano en Estados Unidos, después de un primer intento la semana pasada.
Beirut busca la extensión de la tregua durante un mes más, así como el cese de las detonaciones con las que el ejército israelí está arrasando decenas de municipios que tiene bajo ocupación.
Hezbolá no participa en las negociaciones, pero el pronóstico del diálogo es poco prometedor. Se teme que el Gobierno israelí solo busque ganar tiempo, mientras que muchos en Líbano critican el acercamiento hacia Israel mientras los bombardeos continúan.
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