Bruselas propone dar más poder a Frontex, la agencia europea de fronteras, para expulsar a los migrantes desde centros de fuera de territorio comunitario. La Comisión Europea apuesta por doblar el presupuesto de la agencia y multiplicar su personal por 10, agilizando así los retornos.
Deportación y vigilancia
La Unión Europea quiere que sea la agencia la que ejecute las deportaciones fuera de la zona, con centros que varios países comunitarios ya negocian para que estén en funcionamiento en 2027.
Además, se dará a Frontex un mandato explícito para rastrear las redes sociales y evitar llamamientos para que las personas crucen masivamente las fronteras europeas, como ocurrió en la crisis de Ceuta el pasado julio.
Los agentes también podrán desplegarse en cuestión de horas y no de días, si un Estado considera que existe una emergencia.
Políticas cada vez más duras
Las llegadas de migrantes en la Unión Europea se encuentran entre las más bajas de los últimos años, pero paradójicamente, el bloque endurece cada vez más sus políticas, mientras la ultraderecha se acomoda entre los gobiernos.
En la última cumbre europea, la migración fue una de las cuestiones que más tensión provocó entre los líderes, algunos de ellos apuntando al presidente español, Pedro Sánchez, de aplicar políticas que consideran irresponsables.
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