Los habitantes del estado mexicano de Jalisco intentaban retomar su cotidianidad con cautela: salieron a comprar comida, llenar tanques de gasolina y abastecerse de lo indispensable, todavía asustados por la cruenta jornada de este lunes en la que murió el narco Nemesio Oseguera, líder del temido Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
Bloqueos de rutas, quema de vehículos, ataques a gasolineras, comercios y bancos, enfrentamientos con autoridades y miedo generalizado: el caos se vivió en varios lugares de México tras el anuncio de su muerte a manos del ejército. El gobierno desplegó aproximadamente 10.000 militares para proteger a la población, mientras que la presidenta Claudia Sheinbaum afirmó que el país "está en paz, está en calma".
La pregunta ahora es quién tomará las riendas de la poderosa organización criminal. Ante la ausencia de su líder, el cártel se enfrenta a varias hipótesis, explicó a RFI Salvador Maldonado, doctor en Antropología e investigador en el Colegio de Michoacán.
"El Cártel Jalisco Nueva Generación es un grupo bastante diferente porque el liderazgo de Nemesio mantuvo controlado y centralizado a gran parte de la organización. [con su desaparición ] se va a generar, a nivel de la dirección, un reajuste. Lo que me parece más importante son estos reajustes que la organización va a experimentar a nivel de alianzas regionales y locales. Esos reajustes van a ser lo más significativo en cuanto al sostenimiento de la estructura y eficacia de la red criminal, la cual se había sostenido con el liderazgo de El Mencho".
Según Maldonado, el Cártel Jalisco Nueva Generación podría mantener sus operaciones intactas sin un claro cabecilla, aunque solo a corto plazo, ya que una organización de ese calibre necesita un líder sólido que maneje los aspectos económico, social y político que le permitan mantener su enorme infraestructura.
"El CJNG está fracturado"
"A corto plazo es una organización que va a estar tratando de sobrevivir a la nueva realidad que está enfrentando. Pero en el mediano plazo es importantísimo recordar que estas organizaciones, en su propia configuración socio-histórica, siempre han requerido de la figura de un líder que medie entre los liderazgos emergentes, los nuevos liderazgos, entre las decisiones a las alianzas, y un líder que más o menos sea como el equilibrio en los arreglos a nivel económico, político y social. Creo que eso se va a ir definiendo quizás en el mediano plazo. Es importante recalcar que en este momento esa estructura está fracturada, pero no creo que el funcionamiento de la economía ilegal vaya a sufrir afectaciones. Éstas podrían llegar a partir del momento en que se empiecen a reacomodar las piezas. Es ahí cuando se va a ver hasta dónde están dispuestos a seguir sosteniendo una organización de este nivel".
Para la mayoría de los analistas, la ausencia de El Mencho no significa el final del grupo delictivo. Candidatos para cubrir su puesto no faltan. El cártel enfrenta ahora un delicado proceso de reacomodo interno que podría derivar en disputas por el poder o incluso en la fragmentación de sus células regionales.
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