El trabajo de Robert Hall y Michael Woodford, los dos recién laureados con el Premio Nobel de Economía, ha respaldado teóricamente las decisiones de estabilización de política económica que desde hace décadas han tomado los gobiernos para afrontar las crisis en la materia.
Pau Pujolas, profesor de macroeconomía de la Universidad McMaster en Canadá, explica que la mayor contribución de los laureados está en cómo hoy se entienden y se aceptan las subida o bajadas de las tasas de interés.
“El mayor impacto ha sido cambiar la forma en la que se hace política monetaria en el Banco Central. Hoy en día, la forma en como toman decisiones de política monetaria los bancos centrales vienen muy bien explicados por los modelos de Woodford, que a su vez incorporan trabajo de Bob Hall y de muchos otros. La idea de que cuando hay un proceso inflacionario como estamos viendo ahora, el Banco Central va a empezar a subir los tipos de interés cuando la economía está en una mala situación o que cuando -todo- va hacia abajo el Banco Central se mete y empieza a bajar los tipos de interés, para ayudar a crear un poco de boom económico, son ideas que vienen del trabajo de estos dos señores”, agregó Pujolas.
Los laureados llevaron a otro nivel el trabajo del británico John Maynard Keynes, para muchos considerado el padre de la macroeconomía moderna y que se centraba en una política de estabilización a través de la intervención del Estado, pero este modelo se vio debilitado en los años 70 durante la crisis Petrolera y es a partir de allí dónde la política monetaria da un giro, que hoy se aplica en casi todos los países.
“Woodford y Hall han devuelto la confianza a la hora de aplicar políticas de estabilización como los tipos de interés bancaria”, dijo a RFI John Hassler, presidente del Comité del Premio Nobel de Economía. “Desde hace ya mucho tiempo, se sabe que la economía a veces entra en recesiones caracterizadas por un alto nivel de desempleo y una caída de los ingresos, y que, en otras ocasiones, ocurre lo contrario. La economía entra en una fase de auge y eso a veces conduce a una aceleración de la inflación que, de hecho, también podría descontrolarse. La idea de que estas fluctuaciones son negativas y de que pueden reducirse se remonta al economista Keynes”, recordó.
Hassler señaló que durante décadas parecía que las políticas que Keynes proponía, por ejemplo, acelerar la economía en épocas de recesión y frenarla en épocas de auge y funcionaba, pero en los años 70 y 80, parecía dejar de funcionar durante la crisis. “Durante ese tiempo, la política de estabilización quedó desacreditada. El premio de este año reconoce la labor pionera que Robert Hall y Mike Woodford realizaron para sentar las bases de este nuevo paradigma de la política de estabilización”, Indicó el también economista, refiriéndose a los microfundamentos agregados por ambos y el rol primordial que le dieron a la credibilidad de los bancos centrales.
El jurado del Nobel en ciencias económicas celebra la contribución de los académicos para suavizar crisis y burbujas poniendo el foco en el comportamiento de los hogares y las empresas que es de total vigencia en el contexto inflacionista actual.
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