La 68ª edición de los premios Grammy celebrada el domingo en Los Ángeles estuvo marcada por las declaraciones de mundo de la música contra Donald Trump y su política migratoria, en particular las redadas llevadas a cabo por los agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).
La estrella puertorriqueña Bad Bunny fue uno de los que habló contra esta fuerza.
"Antes de dar gracias a Dios, voy a decir 'Fuera ICE'", dijo el artista de 31 años.
"No somos salvajes, no somos animales, no somos extraterrestres. Somos humanos y somos estadounidenses", expresó el cantante tras recibir el premio Grammy al mejor álbum de música urbana.
Entre los trajes de Valentino, Chanel y Saint Laurent que se vieron en la alfombra roja, muchos de los asistentes añadieron una insignia con la consigna "Fuera ICE" a sus atuendos.
Entre ellos se encontraban la poderosa pareja formada por Justin y Hailey Beiber, la veterana cantante Joni Mitchell, el cantante estadounidense Jordan Tyson y la actriz y cantante Helen J. Shen.
"Estoy asustada, estoy muy preocupada", le dijo por su parte la cantante de origen cubano Gloria Estefan en bastidores tras ganar el Grammy al mejor álbum latino tropical.
"No reconozco a mi país en este momento", agregó.
Otra de las voces más escuchadas anoche fue la de la cantante Billie Eilish.
La artista estadounidense, quien conquistó el Grammy a la canción del año con su "Wildflower", dijo sentirse orgullosa, pero utilizó su tiempo en el palco para abordar el tema migratorio.
"Agradecida como estoy, honestamente no siento que necesito decir otra cosa que nadie es ilegal en una tierra robada", aseguró la mujer de 24 años, que llevaba el pin de "Fuera ICE".
Trump, enfurecido
Por su parte, el presidente Donald Trump cuestionó la velada y, en particular, amenazó
con emprender acciones legales contra el presentador de la 68ª edición de los premios, Trevor Noah, por un comentario sobre la supuesta relación del mandatario y el ya fallecido delincuente sexual Jeffrey Epstein.
Tras felicitar a la cantante Billie Eilish por ganar el Grammy a la Canción del Año por su tema "Wildflower", Noah mencionó a Trump y a Epstein.
"Es un Grammy que todo artista quiere (…) casi tanto como Trump quiere Groenlandia", bromeó, en referencia a las amenazas del presidente de apoderarse del territorio autónomo danés en el Ártico.
El presentador añadió que la obsesión de Trump con Groenlandia "tiene sentido porque, desde que Epstein ya no está, necesita una nueva isla para pasar el rato con Bill Clinton".
Enfurecido, Trump recurrió a su plataforma Truth Social para decir que los "Premios Grammy son lo PEOR y prácticamente imposibles de ver".
"No puedo hablar por Bill, pero nunca he estado en la isla de Epstein ni en ningún lugar cercano, y hasta la declaración falsa y difamatoria de esta noche, nunca se me había acusado de estar allí, ni siquiera por los medios de noticias falsas", afirmó Trump.
El republicano calificó luego al sudafricano Noah de "perdedor total" que necesita "chequear sus datos".
"Enviaré a mis abogados para demandar a este pobre, patético presentador sin talento. ¡Prepárate, Noah, voy a divertirme contigo!", añadió Trump.
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