Por Ivonne Sánchez
La sucralosa y la stevia suelen presentarse como alternativas al azúcar, pero una investigación de la Universidad de Chile observó en modelos murinos (ratones), que estos edulcorantes, administrados en dosis consideradas seguras, pueden alterar la microbiota y generar cambios genéticos y metabólicos, e incluso estos efectos se transmiten a la primera y segunda generación.
Los resultados fueron publicados en la revista Frontiers in Nutrition.
El principal hallazgo del estudio es que la sucralosa (en muchos países conocida por el nombre de la marca Splenda) mostró efectos más intensos y persistentes que la stevia.
Francisca Concha, académica de la Universidad de Chile y primera autora del estudio:
"La microbiota intestinal participa en la digestión, produce vitaminas y metabolitos beneficiosos, regula el sistema inmunológico y actúa como barrera frente a patógenos. Cuando su composición se altera, estas funciones pueden verse comprometidas", señala la investigadora.
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Estos edulcorantes están presentes en sobrecitos o gotitas que se agregan a las bebidas calientes, como el café, pero también en bebidas zero o light, jugos, yogures y repostería light.
Francisca Concha insiste en disminuír los edulcorantes, ya que no son inocuos, pero también el consumo del azúcar.
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