El Gobierno mexicano quiere mejorar el llamado derecho de las audiencias de medios televisivos y radiales del país. El proyecto de lineamientos de la Ley de Medios prevé, por ejemplo, que los medios de comunicación tendrán que elaborar un código de ética, nombrar a un defensor de las audiencias que atienda las quejas en caso de información falsa o inexacta. El Gobierno exige también que los medios distingan con claridad los contenidos de noticia y la publicidad. Si la intención de estos lineamientos es positiva, opina Balbina Flores, representante de la ONG Reporteros Sin Fronteras en México, contiene limitaciones.
"Un punto es que la manera en cómo están redactados los lineamientos para nosotros es poco clara. En el tema de información veraz, dice, por darte un ejemplo, las informaciones falsas. Me parece que la redacción no es correcta. No puedes decir "queda prohibido". El Estado no puede prohibir cuando se trata de temas de información; la redacción tendría que ser otra: 'Los medios tendrán la obligación o deberán promover una información veraz', etcétera. Este tipo de redacciones deja ver lo que podría ser la censura", considera Flores.
"En México, estamos viviendo ahora una situación complicada porque hay mucho esta tentación de querer regular, pero detrás de todo esto está la intención de querer controlar no solo la información y la sobre todo la crítica, la crítica a los gobiernos estatales, locales e incluso federal", subraya.
Y en caso extremo de litigio entre un oyente o televidente y un medio de comunicación por la difusión de una noticia falsa, por ejemplo, la Comisión Reguladora de Telecomunicaciones Mexicana podría aplicar multas de hasta el 1% de los ingresos. Es la medida más polémica de este texto si se aplica tal cual. Sobre esta comisión, se plantea si es una entidad independiente.
"En los lineamientos, se dice que la Comisión Reguladora es un órgano autónomo de telecomunicaciones, pero esto en México no existe, porque son autónomos, finalmente dependen y fueron nombrados también por la por la propia institución" observa Balbina Flores, representante de la ONG Reporteros Sin Fronteras en México
Otros expertos en medios indican también que el objetivo de la ley es positivo, aunque el proyecto debería definir con más precisión lo que es una información falsa para evitar que esta ley se convierta en una herramienta que sirva para borrar información crítica contra el gobierno.
El proceso de consulta ciudadana para el reglamento de la ley de medios incluye a especialistas y a los propios concesionarios. Se extenderá hasta el 21 de agosto y luego la versión final del documento se publicará en la gaceta oficial.
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