El presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, advirtió este viernes que la decisión de Estados Unidos de levantar sanciones al petróleo de Rusia podría representar para Moscú ingresos por hasta 10.000 millones de dólares y que "no ayuda a la paz".
El presidente ucraniano realizó estas declaraciones desde París, donde se reunió con su par francés, Emmanuel Macron, para mantener la presión sobre Moscú y evitar que la guerra en Oriente Medio deje en segundo plano el conflicto en Ucrania.
"Esto ciertamente no ayuda a la paz"
"Rusia puede creer que la guerra en Irán le dará un respiro, pero está equivocada", aseguró Macron, quien recordó que, durante una reciente reunión del G7, este grupo de potencias descartó revisar su política de sanciones a Rusia.
Sin embargo, Estados Unidos, que forma parte del G7, anunció el jueves que autoriza la venta, hasta el 11 de abril, de crudo y productos petrolíferos rusos que ya estuvieran cargados en buques antes del 12 de marzo.
"Esta concesión por parte de EEUU podría dar a Rusia unos 10.000 millones de dólares para la guerra. Esto ciertamente no ayuda a la paz", lamentó Zelenski en una conferencia de prensa junto a Macron.
Pero para el presidente francés, la decisión de Estados Unidos de aliviar las sanciones es "excepcional y limitada" y no supone una reversión total de la política de sanciones adoptadas en el marco del G7.
"La mera idea de intentar presionar a Rusia es absurda"
La 12ª visita del presidente ucraniano a Francia desde el inicio de la invasión rusa en febrero de 2022 llega cuando la guerra de Estados Unidos e Israel con Irán podría afectar a las negociaciones entre Kiev y Moscú, auspiciadas por Washington.
La presidencia rusa afirmó días atrás que la reunión prevista en París obstaculizaría el proceso de paz, cuando Washington propuso nuevas negociaciones para la próxima semana, y que "la mera idea de intentar presionar a Rusia es absurda". "El único obstáculo para la paz hoy es Rusia", respondió la presidencia francesa.
Macron reiteró este viernes su apoyo a Kiev y aseguró que la Unión Europea cumplirá con su promesa de prestar 90.000 millones de euros (103.000 millones de dólares) a Ucrania, pese a que Hungría bloquea el desembolso de los primeros tramos.
Budapest, aliado de Moscú en la UE, exige que Ucrania reabra rápidamente el suministro de petróleo ruso a territorio húngaro a través del oleoducto Druzhba, dañado según las autoridades ucranianas por un ataque de Rusia.
Moscú convoca a los embajadores francés y británico tras el ataque contra Briansk
Rusia convocó el viernes a los embajadores francés y británico para protestar contra el ataque ucraniano del martes contra la ciudad de Briansk (oeste) con misiles occidentales Storm Shadow, que causó siete muertos y unos 40 heridos.
"Para nosotros es evidente que el lanzamiento de misiles sobre Briansk no habría sido posible sin la participación de especialistas británicos y franceses en su preparación ni sin la transmisión de información" a Kiev, denunció el Ministerio de Asuntos Exteriores ruso en un comunicado.
"Si Londres y París continúan siendo cómplices de los crímenes de guerra del régimen de Kiev, serán precisamente estas capitales europeas las que asumirán la responsabilidad de las consecuencias destructivas del conflicto armado y de la escalada de tensiones", advirtió Moscú.
El Ministerio ruso aseguró el viernes que considera este ataque como una "provocación deliberada destinada a socavar la intensificación de los esfuerzos para alcanzar una solución pacífica" a la guerra en Ucrania. Moscú ha indicado que exige a París y Londres que "condenen firmemente y sin ambigüedades" el ataque ucraniano sobre Briansk.
Ucrania lanzó el martes siete misiles Storm Shadow contra Briansk, una ciudad de 400 000 habitantes situada en una región fronteriza, afirmando que había apuntado a una fábrica de semiconductores y microprocesadores de uso militar.
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