Por Ivonne Sánchez
Actualmente, las bebidas y comidas fermentadas tienen muy buena prensa. Son ricas en microorganismos, aportando un bienestar digestivo, entre otras cosas. Y si bien ahora son una tendencia en la llamada "healthy food", o comida saludable, en realidad estos alimentos existen desde la antigüedad, como el kéfir, el kimchi, el tejuino o la chicha morada.
La kombucha
Originaria de Asia hace más de dos mil años, la kombucha es una bebida efervescente y ligeramente ácida que se elabora a partir de la fermentación de té endulzado con una colonia de bacterias y levaduras, conocida como scoby (un disco gelatinoso que parece una medusa).
La kombucha ya no es solo un té fermentado. Hoy existen versiones con jengibre, frutos rojos, hierbas e incluso adaptadas a cócteles. Su versatilidad ha conquistado a chefs y mixólogos, que la usan para dar un toque ácido y burbujeante a sus creaciones.
Rica en probióticos
Gracias a su contenido rico en probitóticos, la kombucha ayuda a mejorar la digestión y a fortalecer el sistema inmunológico. Sin embargo, los estudios científicos aún son limitados sobre los beneficios de esta bebida.
También hay precauciones: su acidez puede afectar a personas con sensibilidad estomacal, y una fermentación casera mal controlada puede generar una contaminación.
Kombucha artesanal
Blanca Peña es especialista en hacer de manera artesanal bebidas fermentadas naturales. Ella vive en Wimbledon, Inglaterra y es ahí donde fabrica su propia kombucha, sin filtrar, Gutsy Zen.
La endulza con jarabe de arce y también puede ser infusionada utilizando frutas "imperfectas" del mercado.



Escuche aquí la entrevista completa con Blanca Peña:
Entrevistada: Blanca Peña, especialista en hacer bebidas artesanales fermentadas, Gutsy Zen, Wimbledon, Inglaterra.
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