Con el corresponsal de RFI en Moscú, Jean-Didier Revoin
Durante la audiencia del Tribunal Supremo de Rusia celebrada el lunes 10 de agosto en Moscú, las negativas del presidente de Yábloko no sirvieron de nada. Nikolay Rybakov reiteró ante los jueces que, al igual que Vladimir Putin, su partido consideraba que era necesario iniciar negociaciones con Ucrania, al tiempo que destacó su incomprensión ante el hecho de que el demandante calificara esa postura de extremista.
El partido conservador nacionalista Rodina lo acusaba además de recibir financiamiento del extranjero y de haber excedido el límite financiero que se le había asignado para la campaña en curso.
Todas estas acusaciones fueron confirmadas por la máxima instancia judicial rusa, aunque Yabloko siempre ha refutado los cargos en su contra.
El partido ya ha anunciado que apelará esta decisión que lo excluye del ámbito político nacional. Sin embargo, sus posibilidades de ganar el caso son prácticamente nulas, dado que el sistema judicial ruso casi nunca revoca sus decisiones anteriores.
En cuanto al impacto de esta exclusión en la votación, será muy leve, ya que empujará a la abstención al 3 a 6 % de los votantes que podrían haber votado por el partido que representaba las esperanzas de los liberales rusos tras el colapso de la URSS.
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