El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, rechazó este domingo el plan de 15 puntos para Gaza respaldado por el presidente estadounidense, Donald Trump, y aseguró que Israel no retirará sus tropas del territorio palestino hasta que Hamás haya sido completamente desarmado.
"Israel rechaza el documento de 15 puntos. Las FDI no llevarán a cabo ninguna retirada hasta que Hamás esté realmente desarmado y continuarán neutralizando las amenazas contra nuestras fuerzas y nuestros ciudadanos", declaró Netanyahu durante una reunión de su gabinete.
El plan constituye, en teoría, la última fase de un alto el fuego impulsado por Estados Unidos y anunciado en octubre, que permitió reducir las operaciones militares israelíes en Gaza, aunque no puso fin a la violencia en el territorio.
Hamás, que aceptó el acuerdo, contempla la entrega de sus armas a una nueva autoridad palestina encargada de administrar Gaza. El movimiento islamista gobierna el territorio desde 2007.
Sin embargo, el calendario previsto en el plan enfrenta ahora un importante obstáculo. El acuerdo establece que Israel comenzaría a retirar sus fuerzas de Gaza de forma paralela al proceso de desarme de Hamás. Netanyahu rechaza esta condición y exige que el grupo palestino entregue y destruya previamente todo su arsenal.
Tras reunirse la semana pasada con Netanyahu, la Junta de Paz, el organismo creado por Trump para supervisar la aplicación del acuerdo, modificó su posición y afirmó que Israel solo tendría que completar su retirada una vez que se produjera un desarme "completo".
La posición de Netanyahu genera nuevas tensiones
La posición del primer ministro israelí ha generado nuevas tensiones dentro de su propia coalición. Netanyahu, que afronta una disputa política por su continuidad en el poder, recibió presiones de sus aliados de extrema derecha para convocar una nueva votación del gabinete y abandonar el plan estadounidense para Gaza.
Netanyahu aseguró que Israel mantiene conversaciones con Washington sobre sus objeciones y dejó abierta la posibilidad de negociar algunos aspectos del acuerdo. "Ellos tienen ideas; algunas son aceptables para nosotros y otras no, y sabemos cómo mantenernos firmes en estos asuntos", afirmó.
El primer ministro insistió en que Hamás debe entregar la totalidad de sus armas, una exigencia que miembros de la Junta de Paz consideran difícil de llevar a la práctica. "Estamos hablando de un desarme real, no de un desarme ficticio", sentenció Netanyahu.
Desde Hamás, Basem Naim, miembro del buró político del movimiento, instó a Washington a presionar al Gobierno israelí para que respete la hoja de ruta acordada.
Estados Unidos debería presionar "a Netanyahu y su gobierno para que se ciñan a la hoja de ruta y no obstruyan el proceso por razones políticas internas y electorales", declaró Naim a la AFP.
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