Miles de presuntos miembros del grupo Estado Islámico (EI), de diferentes nacionalidades, se encuentran detenidos a la espera de juicio. Este domingo, serán juzgados un grupo de franceses, después de que el proceso fuera confirmado el jueves por una fuente judicial iraquí. La Federación Francesa de Derechos Humanos pide la repatriación “urgente de sus ciudadanos encarcelados en Irak”.
“Entre ellos hay jóvenes que llegaron a Siria con sus padres”, explica a RFI Mathieu Bagard, de Abogados sin Fronteras Francia, que representa a algunos de estos ciudadanos franceses. “Este domingo sólo serán juzgados cinco hombres. De estos cinco, uno llegó a Siria cuando aún era menor de edad. Después, es probable que los juicios continúen. No solo hay hombres. De hecho, están los llamados ‘jóvenes mayores de edad’, es decir, niños que fueron llevados a la fuerza a Siria por sus padres, que fueron reclutados a la fuerza por el Estado Islámico, víctimas de la guerra, en definitiva, y que hoy han sido trasladados de forma ilegal para ser juzgados en Bagdad”, denuncia Bagard.
“¿Se les va a juzgar como a hombres?”
“¿Y cómo se les va a juzgar? ¿Se les va a juzgar como a hombres? ¿Se les va a juzgar como autores, y no como víctimas? De todo eso no sabemos nada. Y eso también es algo realmente problemático para nosotros”, explica Mathieu Bagard.
“Al fin y al cabo, ¿qué protección ofrece Francia a sus ciudadanos y, más aún, a los niños que han crecido en su territorio y a los que sus padres se han llevado a la fuerza? Creo que tenemos una verdadera responsabilidad hacia ellos, que, en definitiva, son hoy en día en cierta medida víctimas de la decisión de sus padres —en un primer momento—, pero también, y sobre todo, víctimas de las autoridades francesas y de la decisión de Francia de no repatriarlos en la actualidad”, agrega.
Los tribunales iraquíes han dictado cientos de condenas a muerte y penas de cadena perpetua contra personas declaradas culpables de “terrorismo”, incluidos cientos de combatientes extranjeros del Estado Islámico, algunos de los cuales fueron capturados en Siria y trasladados al otro lado de la frontera. En 2019, según informa la AFP, condenaron a muerte a once ciudadanos franceses, cuya pena fue conmutada en apelación por cadena perpetua.
Cárceles abarrotadas
Las cárceles iraquíes, ya abarrotadas de sospechosos del Estado Islámico, acogen a miles de reclusos más desde su traslado el año pasado desde Siria, recuerda la agencia de noticias francesa. A principios de 2026, más de 5.700 personas de unas sesenta nacionalidades, sospechosas de pertenecer al grupo yihadista, fueron trasladadas a Irak tras pasar años en campamentos del noreste de Siria controlados por las fuerzas kurdas. Este traslado lo llevó a cabo Estados Unidos tras la retirada de las fuerzas kurdas de esa región, bajo la presión del ejército sirio que se había desplegado allí.
Aprovechando la guerra en Siria (2011-2024), el grupo yihadista Estado Islámico (EI) se había apoderado de amplias zonas de territorio tanto en ese país como en Irak. Acusado de múltiples atrocidades fue derrotado en 2017 en Irak y en 2019 en Siria, con el apoyo de una coalición internacional liderada por Estados Unidos. (con AFP)
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