India inicia este miércoles la primera fase de su censo nacional, el primero en más de una década y el más grande del mundo, con un cambio clave: será completamente digital.
El ejercicio, que debía realizarse en 2021 pero fue retrasado por la pandemia, comienza con la fase de registro de viviendas y hogares, que se desarrollará de forma escalonada en todo el país durante los próximos meses.
Por primera vez, los censistas utilizarán aplicaciones móviles para recopilar datos durante sus visitas, sustituyendo los formularios en papel. Además, el gobierno ha introducido una nueva herramienta de auto-registro
en línea, que permite a los ciudadanos completar su información antes de la visita oficial.
Este sistema, disponible en 16 idiomas, genera un identificador único que luego debe ser validado por el agente censal. Las autoridades esperan que esta digitalización permita acelerar el procesamiento de datos y mejorar su precisión.
En esta primera fase se recopilarán datos sobre las condiciones de vivienda, acceso a servicios básicos como agua, electricidad o saneamiento, y posesión de bienes como teléfonos móviles o vehículos.
La segunda fase, prevista para febrero de 2027, se centrará en la población e incluirá cuestiones más sensibles, como la posible recolección de datos sobre casta, un tema políticamente delicado en India.
El último censo de las castas fue realizado en 1931 bajo el Imperio británico, 16 años antes de la independencia.
Con más de tres millones de funcionarios implicados, el censo será clave para la planificación económica, la distribución de recursos y la representación política en el país más poblado del mundo.
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