El jefe del Ejecutivo de Hong Kong, John Lee, presentó este miércoles el primer plan quinquenal de la región administrativa especial ante el Consejo Legislativo. Este plan confirma, sin sorpresa, los esfuerzos de integración física de la región administrativa especial de Hong Kong con su autoridad tutelar, la China continental.
Desde hace varios años, la estrategia de Pekín consiste en integrar a Hong Kong en la llamada "Gran Bahía", un conjunto de megaciudades del sur de China que incluye Shenzhen, Cantón y Zhuhai.
También fue confirmado otro gigantesco proyecto de nueva ciudad en la frontera con Shenzhen, bautizado como la "Metrópolis del Norte", al igual que la ambición de convertir a Hong Kong en un centro internacional de arbitraje y en un nuevo centro de almacenamiento de oro.
La prioridad estará puesta en la innovación y la tecnología, al tiempo que se reforzará la ya sólida posición de Hong Kong como centro internacional de las finanzas, el transporte marítimo, el comercio y la aviación.
Esta planificación, que va de la mano con una mayor intervención del Estado, contrasta con la tradición ultraliberal de Hong Kong, donde durante mucho tiempo predominó el principio del "laissez-faire" [mínima intervención del Estado en la economía]. No obstante, el gobierno insistió en que el sistema capitalista no está en absoluto siendo cuestionado.
Compartir esta nota
