Grecia continúa hoy en alerta máxima por el elevado riesgo de incendios forestales. Los fuertes vientos, con rachas de hasta setenta kilómetros por hora, y las altas temperaturas están complicando las labores de extinción, especialmente en la isla de Creta, donde el fuego sigue sin estar controlado y los medios aéreos apenas pueden operar por la intensidad del viento.
En Creta, las autoridades mantienen evacuadas varias localidades y los equipos de emergencia han trabajado durante toda la noche para intentar frenar el avance de las llamas. La Guardia Costera tuvo que rescatar por mar a 29 personas que habían quedado atrapadas, mientras se han registrado daños en varias viviendas.
La situación llega después de que ayer murieran dos bomberos en Creta al quedar atrapado por el fuego el camión cisterna en el que intervenían y otro en un incendio declarado en el sur del Peloponeso.
El Gobierno ha declarado la alerta roja en Creta, la región de Ática y otras trece regiones del país, ante unas condiciones meteorológicas que mantienen el riesgo de nuevos incendios en niveles extremos.
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