Giorgia Meloni, primera mujer en dirigir un gobierno italiano, celebra este viernes su récord de longevidad en el cargo desde el final de la Segunda Guerra Mundial.
Es un récord importante, pues Italia estaba acostumbrada a gobiernos que duraban en promedio un año y dos meses, es decir, una inestabilidad política permanente. Es una marca que concierne cuántos días seguidos ha durado un mismo gobierno sin caer ni ser reemplazado.
Economía y política exterior son las claves del éxito de la primera mujer que obtiene un récord que antes solo perseguían hombres. Ni siquiera Silvio Berlusconi pudo alcanzarlo en sus cuatro gobiernos.
La estabilidad es hija de una política económica prudente, valorada favorablemente por todas las instituciones internacionales y los mercados financieros. En Italia produjo un récord de personas ocupadas: 24,3 millones de trabajadores en total, de los cuales 1.300.000 durante los cuatro años de Meloni y de su gobierno de derecha.
En el exterior, la política de la primera ministra siguió el camino europeo de Mario Draghi, siempre al lado de una Ucrania asediada.
Inflexible en materia de inmigración, Meloni criticó, por ejemplo, la política del primer ministro español, Pedro Sánchez, después de los hechos de Ceuta. En Italia se vota el año que viene y la oposición de centroizquierda tendrá que unirse para tratar de ganarle al gobierno unido de centroderecha, con un nuevo adversario en su extrema derecha: el general Roberto Vannacci.
Hermanos de Italia ha preparado un cuadernillo de treinta páginas para presumir de los logros de este gobierno en algo menos de cuatro años: un desempleo que cayó a un mínimo del 5,8 % en julio, un recorte de impuestos de 21.000 millones de euros en favor de los particulares, una caída del 80 % en la llegada de inmigrantes irregulares…
Según un recuento de la agencia AGI, la mayoría ultraconservadora formada por Hermanos de Italia, la Liga antimigración de Matteo Salvini y Forza Italia adoptó unas 300 leyes y decretos leyes, a menudo recurriendo al voto de confianza.
La mayoría de esas leyes tiene que ver con la seguridad en el sentido amplio del término y va dirigida a la inmigración, los traficantes de personas, los delincuentes menores, los participantes en fiestas 'rave' e incluso los manifestantes que bloquean una carretera para protestar contra despidos. Temas todos muy apreciados por la base electoral del gobierno de coalición.
Con información de la AFP.
Compartir esta nota
