Duramente afectados por la sequía que azota a Francia desde hace varios meses, los productores de papa prevén una de las mayores caídas de producción jamás registradas y reclaman un apoyo "excepcional" ante las pérdidas masivas.
Francia ha sufrido cinco episodios sucesivos de olas de calor, así como un déficit hídrico excepcional para los cultivos. Algo nunca antes visto para los productores de papa. "El año pasado, el rendimiento por hectárea fue de poco más de 43,5 toneladas en 2025. Y este año, por el momento, la proyección se estima en alrededor de 34,5 toneladas. Es incluso menos que en 2022, cuando ya habíamos registrado un rendimiento históricamente bajo", advierte Geoffroy D’Evry, presidente de la Unión Nacional de Productores de Papa de Francia (UNPT).
El verano del hemisferio norte de 2026 se caracteriza en Francia por una sucesión de olas de calor y un grave déficit de lluvias desde finales de mayo. Además de una sequía del suelo que ya ha alcanzado niveles históricos, los incendios han arrasado hectáreas de vegetación y cultivos en varias regiones francesas.
Para los productores de papa, este impacto climático se produce cuando ya habían tenido que reducir sus superficies de producción, "en un 10 % en Francia y en un 11 % en el noroeste de Europa", tras la sobreproducción de 2025.
Pérdidas catastróficas
Como consecuencia, el sector de la papa en Francia ha sufrido pérdidas económicas por cerca de 400 millones de euros. Un costo que inevitablemente tendrá repercusiones para el consumidor, explica Geoffroy D’Evry. "El riesgo climático no puede ser asumido financieramente solo por el agricultor. Será necesario que todos nuestros compradores y clientes comprendan que producir papa es costoso y arriesgado".
El 5 de agosto, la ministra francesa de Agricultura, Annie Genevard, anunció un "plan integral" de apoyo ante las consecuencias de las repetidas olas de calor en Francia y Europa, para que "ningún agricultor se quede solo ante esta situación".
En particular, mencionó medidas de emergencia para la liquidez de las explotaciones, la cobertura de las cotizaciones sociales, mecanismos de simplificación y exención, así como medidas destinadas a facilitar la reanudación de la producción en las explotaciones más afectadas, pero sin cuantificar el monto de las ayudas previstas.
Solicitan ayudas "por miles de millones de euros"
El 8 de agosto, Arnaud Rousseau, presidente de la FNSEA, el principal sindicato agrícola, había señalado que la agricultura necesitaba "miles de millones de euros" para recuperarse de esta "crisis climática de una magnitud que nunca habíamos visto en la agricultura durante un período tan prolongado". El 14 de agosto, Annie Genevard había señalado que la definición de las ayudas tendría que esperar hasta el 27 de agosto, durante una reunión de los prefectos, representantes regionales del Estado.
Además de un aumento de los precios en las grandes cadenas de distribución, los productores le piden al Estado un mecanismo excepcional de apoyo para el sector. El 18 de agosto, la Federación de Comercio y Distribución (FCD) anunció "medidas concretas de apoyo a los productores", indicando que serán, en particular, más flexibles en cuanto al tamaño y el aspecto de las frutas y verduras, y darán prioridad a los productos de origen francés para apoyar a los productores.
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