Un informe de Igor Gauquelin
Después de las tiendas de campaña en “2 segundos”, llega el traje espacial en “2 minutos”, diseñado por Decathlon, entre otros. Sophie Adenot llevará el prototipo consigo al espacio. No lo llevó puesto durante el despegue a bordo del Crew Dragon, ya que SpaceX se encargó de vestirla. Pero una vez arriba, lo probará.
Entre todas las tareas para las que se ha entrenado en los últimos años, debe probarlo, es decir, ponérselo a contrarreloj, sola, en menos de 120 segundos, y luego manipular pequeños objetos con él, utilizar una tableta táctil que ya se encuentra a bordo de la ISS para evaluar “la calidad del agarre” y, por último, quitárselo antes de la sesión de retroalimentación.
La agencia espacial francesa, el CNES, coordina este proyecto en microgravedad para la ESA. La start-up Spartan Space, con sede en Septèmes-les-Vallons, es la encargada de su ejecución. El instituto Medes, compañero de viaje del sector espacial en materia de medicina y fisiología humanas fuera de la atmósfera terrestre, desarrolla los equipos de seguimiento en tiempo real. Por último, el fabricante de equipamiento Decathlon ha diseñado las soluciones textiles y ergonómicas, ampliando así su gama de productos.
De los Juegos Olímpicos al espacio, el gran salto de Decathlon
No fue ninguna sorpresa que Decathlon, empresa creadora y distribuidora de artículos deportivos y de ocio, fundada en 1976 y con sede en Villeneuve-d’Ascq, fuera socio de los Juegos Olímpicos de París. Pero esta vez, la marca se ha atrevido con una prenda especialmente compleja. Se trataba, en particular, de fabricar “cascos perfectamente adaptados a la morfología de cada astronauta” o de encontrar “una adaptabilidad que permitiera ajustar la longitud del traje” en función del alargamiento del cuerpo humano en microgravedad.
Para la marca, que sitúa la innovación en el centro de su estrategia, se trata, por supuesto, de algo inédito. Y el sentimiento que predomina internamente es el “orgullo”, confiesa a RFI Sébastien Haquet, director del departamento de Innovación Avanzada de la empresa, responsable del proyecto. “Han trabajado en él unos cuarenta empleados”, destaca. “Ingenieros, diseñadores, especialistas en textiles, en impresión 3D, en ingeniería mecánica”, precisa.
“La pasión se apoderó de todos. Cuando el proyecto llegó a nuestra oficina, fue bastante fácil reclutar a gente. Incluso tuvimos que hacer una selección, un equipo de ensueño”, explica.
“Nos enfrentamos a las normas espaciales”
La colaboración se forjó a partir de finales de 2023, explica Sébastien Haquet. “Spartan Space se puso en contacto con nosotros. Sabían que trabajábamos en el diseño y la ergonomía. En 2024, primero nos conocimos. No teníamos la misma forma de proceder en este “trípode” de nuevo cuño con el CNES y ellos. Luego, a partir de finales de enero de 2025, hicimos un sprint creativo, reunimos a los talentos alrededor de una mesa y nos pusimos a dibujar”, recuerda.
Por un lado, había que “dar a conocer un diseño europeo”. En este sentido, sonríe nuestro interlocutor, “entre Francia e Italia, estamos bastante bien situados”. Por otro lado, sus equipos se preguntaron qué se necesitaba “para que esta combinación fuera mucho más que un ejercicio de estilo”.
“Nos enfrentamos a las normas espaciales. Aceptamos el reto y diseñamos un traje en diez meses.”
“La ESA no tiene una carta de diseño”, precisa Haquet. “Tienen una carta gráfica, pero en lo que respecta al espíritu estético que se le ha dado a este traje, ese era uno de nuestros encargos”.
La agencia también colabora con Pierre Cardin y la NASA con Prada en otros proyectos. “Es interesante ver cómo Decathlon se mide con marcas de lujo reconocidas desde hace tiempo, en cuanto a la capacidad de sus diseñadores internos…”, afirma.
Más allá de la excepcional atención mediática, esta colaboración podría impulsar la mejora de los equipos en otros ámbitos, desde el mar hasta la montaña. Debajo del traje, Sophie Adenot se pondrá “una ‘capa 0’, una especie de pijama fabricado con un proceso llamado “sin costuras’”.
“Un solo hilo teje todo, desde los pantalones hasta la parte superior. Con esta prenda no desprendes ningún olor a sudor, ya que lo absorbe”, describe la ejecutiva.
"Imaginarse los trajes de los astronautas del futuro"
Poder equiparse de forma autónoma y perfilar un traje en menos de dos minutos “es algo que hoy en día no existe en el sector espacial”, recuerda Sébastien Haquet. “Nuestro traje aún no es funcional”, advierte.
La cuestión es saber hasta dónde quiere llegar la Agencia Espacial Europea en materia de vuelos tripulados autónomos. “Aprovechando los excepcionales conocimientos técnicos de nuestros socios, los preparamos para que, cuando llegue el momento, puedan suministrar este tipo de trajes”, resumía recientemente el subdirector de exploración de vuelos tripulados de la agencia espacial francesa, Sébastien Barde.
El objetivo es “imaginar los equipos de protección y confort de los astronautas europeos del mañana”, según se lee en el comunicado firmado conjuntamente por los participantes en este proyecto.
Si bien EuroSuit se va a probar en la ISS, el traje está diseñado para mejorar la ergonomía, ganar en rapidez de ejecución, pero sobre todo garantizar la seguridad del astronauta “durante las fases críticas”. Se prevén pruebas en tierra hasta el año que viene. Por ahora, el objetivo es validar el diseño y la ergonomía.
Compartir esta nota
