Por Michel Paul, corresponsal de RFI en Tel Aviv
Una Plaza de los Rehenes abarrotada de gente, donde la emoción se transformó en un alegato contra el Gobierno saliente. Tres años después del ataque del 7 de octubre, las familias en duelo y los supervivientes se niegan a que se entierre la verdad. En el escenario, los familiares de las víctimas criticaron duramente la negativa a crear una comisión de investigación estatal, acusando al Gobierno de eludir sus responsabilidades.
Para Tal, esta concentración representaba sobre todo un punto de inflexión decisivo antes de las elecciones del martes: “Esta manifestación es una muestra de esperanza antes de las elecciones. Ha llegado el momento del cambio. Ya hemos sufrido bastante bajo el régimen de Netanyahu y de la extrema derecha, queremos otra vida”.
“Lucharemos con los medios democráticos”
La consigna era clara: influir en el futuro del país a través del voto, sin ceder al desánimo. Ron, que acudió a manifestarse con su hermano, comparte esta voluntad: “Lo digo: ‘No me rindo y no huyo del país’. Lucharemos con los medios democráticos a nuestro alcance para cambiar las cosas”.
Una confianza en la alternancia que comparte David Agmon, general de la reserva y antiguo jefe de gabinete de Benjamin Netanyahu: “Porque es la última manifestación antes del cambio de Gobierno. Sí, creo en ello”, resume en francés a RFI. “Sé una cosa: la oposición obtendrá el mayor número de escaños en la Knesset”.
Los líderes de la oposición, presentes pero sin intervenir, prometieron ordenar la creación de esta comisión de investigación al día siguiente de la votación, que tendrá lugar el martes 27 de octubre.
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