Aunque la última palabra la tenía Pedro Sánchez, la convocatoria de elecciones era casi un secreto a voces tras un fin de semana en el que el presidente ha sopesado la decisión con su ejecutivo y con el Partido Socialista, donde algunos cargos ya le pedían dar este paso. En las calles hay quien ha recibido la noticia con alivio.
“Ya era el momento, porque necesitamos cambios”, explica a RFI en las calles de Madrid.
Otros, con hartazgo, como un transeúnte: “Esto lo tenía que haber hecho hace cuatro años”. Algunos, con nerviosismo, como una joven entrevistada: “Me parece un poco precipitado que sean tan pronto”.
El 29 de noviembre, algo más de un mes y medio para decidir qué papeleta. introducir en la urna. Y una vez más, esa es la gran pregunta: ¿a quién votar?
Algunos, lo tienen claro, como esta electora. “Izquierda, sí, sí, a la izquierda seguro, segurísimo”.
Para otros, todavía está la expectativa de encontrar nuevas opciones. “Yo he votado más centro derecha, pero también quiero ver si sale alguna candidatura independiente”, dice una votante. “Todavía no lo sé, tengo que pensarlo”, agrega.
En cualquier caso, la cita electoral parecía inevitable por la falta de mayoría parlamentaria del gobierno para aprobar decretos por el desgaste político y más recientemente por las intensas movilizaciones por la crisis de la vivienda.
“No habría adelanto electoral si esto no hubiera pasado”, recalca una madrileña.
“La vivienda ha tenido 8 años para solucionarla y todos nosotros, como mi hijo, tengamos acceso a una vivienda digna”, critica un padre.
Comienza la cuenta atrás. Las formaciones políticas preparan ya sus candidaturas y sus programas y al igual que el clamor social de las últimas semanas, se prevé que el calendario electoral esté marcado principalmente por la cuestión de la vivienda.
Compartir esta nota