La primera ministra está jugando a lo grande. Aunque su popularidad estaba en su punto más bajo en las encuestas a finales de 2025, Mette Frederiksen disfrutó de una renovada simpatía entre los daneses en la época de la crisis de Groenlandia en enero, subiendo del 17% al 21%.
Fue en ese momento cuando decidió convocar elecciones anticipadas para aprovechar esta ventana de oportunidad. Pero Groenlandia no es un tema divisivo y sus opositores, ante todo su ministro de Asuntos Exteriores, líder del partido centrista Los Moderados, comparten la misma visión.
"Por supuesto, se habló de política exterior y Groenlandia durante la campaña. Tienen un papel destacado en los debates, pero los asuntos de política exterior de Dinamarca no dividen a los partidos", explica Anne Rasmussen, profesora de Ciencias Políticas en la Universidad de Copenhague y en el King’s College de Londres. "Hay un amplio apoyo al enfoque de Mette Frederiksen ante la crisis de Groenlandia. No hay grandes desacuerdos sobre este punto con sus oponentes", recalca.
"¿Podría esto influir en los resultados de Mette Frederiksen? Potencialmente sí, porque ganó popularidad en las encuestas en el momento de la crisis, como en 2022 durante su última elección cuando también ganó popularidad gracias a su papel de liderazgo ante los desafíos que planteó esta crisis", agrega Rasmussen.
Una campaña centrada en "temas de izquierda tradicionales"
La campaña giró en torno a cuestiones políticas internas como el coste de la vida, la recaudación de ingresos altos o la edad de jubilación, y Mette Frederiksen hizo campaña con medidas de izquierdas.
"El tema clave en estas elecciones es la dirección económica que Dinamarca quiere tomar a largo plazo. Los socialdemócratas de Mette Frederiksen forman parte de un gobierno de coalición más centrista, que reúne a partidos de todas las tendencias. Apoyaron muchas reformas del estado de bienestar. Pero esta vez, su campaña se centró más en temas tradicionales de izquierdas, como una reforma de pensiones destinada a revertir algunas de las medidas más radicales adoptadas hasta ahora", precisa Rasmussen.
Pero el tema que se ha vuelto más importante en los debates de las últimas semanas es el medioambiente, y más concretamente el agua. Un informe del Ministerio de Medioambiente revela la presencia de nitratos y pesticidas en puntos de captación de agua potable. En un país donde la cría intensiva de cerdos es la piedra angular de la agricultura, este tema parece pesar más que Groenlandia en el campo.
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